El 28 de febrero Estados Unidos e Israel atacaron Irán y eso trajo consigo consecuencias que se han notado a lo largo del mes y que afectan más allá de lo político. Las consecuencias empezaron a notarse principalmente en el precio de la energía, pero el consumo es una cadena, por lo que el aumento se está notando en muchos gastos del día a día. De hecho, la inflación llegó al 3,4% durante este mes y es la cifra más alta desde junio de 2024, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El combustible impulsa las mayores subidas
El mayor golpe llegó desde las gasolinas y el diésel. Los combustibles líquidos subieron alrededor de un 30% en solo un mes, mientras que el diésel aumentó cerca de un 20%. Este encarecimiento está ligado a problemas de suministro en Europa, derivados del conflicto.
Aunque el Gobierno aplicó una rebaja del IVA para aliviar el precio a mediados de mes, el efecto apenas se notó. A finales de marzo, el coste por litro seguía subiendo, lo que terminó afectando a otros sectores:
- Trenes: +10,1%
- Aviones: +6,3%
- Hoteles y alojamientos: +6,3%
El inicio de la Semana Santa también influyó, ya que con más desplazamientos hay mayor demanda.
La llegada de la primavera eleva la ropa y el calzado
El cambio de temporada trajo aumentos en el sector textil. Las nuevas colecciones de primavera-verano suelen implicar precios más altos, y este año no ha sido una excepción, contando también con que se añade a esto la subida del precio del transporte:
- Ropa de mujer y niña: +7,9%
- Calzado infantil: +6,5%
- Ropa de hombre: +6,3%
- Calzado de adulto: entre +4,5% y +5%
Bajadas en alimentos y energía doméstica
Por suerte, no todo fue pagar más. Algunos productos redujeron su precio durante marzo. Las verduras de hoja, como lechuga o espinaca, bajaron un 2,5%. El pescado también registró descensos cercanos al 2%, al igual que el café. En el hogar, los costes energéticos se redujeron ligeramente gracias a medidas fiscales adoptadas para contener el impacto energético:
- Gas natural: -3,4%
- Electricidad: -1,9%
A pesar de que España no está implicada directamente en los conflictos internacionales, es imposible que no tengan efectos directos en nuestro día a día. Llenar el depósito, viajar o renovar el armario se ha vuelto más caro, mientras que algunos alimentos ofrecen pequeñas treguas, pero la inflación general ha subido. Como consumidores toca adaptarse a un escenario incierto en el que el coste de vida es el principal afectado.

