Meta despide a cientos de empleados mientras redobla su apuesta por la inteligencia artificial

Meta ha ejecutado una nueva ronda de despidos que afecta a cientos de empleados en varios equipos de la compañía, según informó Reuters citando a una fuente conocedora de la situación. Los recortes se producen en un momento en el que la empresa de Mark Zuckerberg trata de reordenar recursos internos mientras aumenta de forma intensa su inversión en inteligencia artificial.

La escala de esta ronda no equivale, al menos por ahora, a los escenarios más amplios que se habían barajado en semanas anteriores. Reuters ya había informado este mes de que Meta estudiaba despidos de gran alcance que podrían llegar a afectar al 20% o más de su plantilla, dentro de un proceso de ajuste ligado al aumento de costes y a la expectativa de que la IA permita ganar productividad en distintas áreas. En este caso, sin embargo, los despidos del miércoles son de menor tamaño y se limitan a varios centenares de trabajadores.

Según las informaciones publicadas por Reuters y por The Information, los recortes afectan a Reality Labs, varios equipos de redes sociales y operaciones de selección y contratación, entre otras áreas. Otras publicaciones han ampliado ese perímetro a divisiones como ventas u operaciones globales, pero el núcleo de la información coincide en que Meta está ajustando varias partes de la organización al mismo tiempo.

La explicación oficial de la compañía se apoya en la idea de reestructuración continua. Un portavoz de Meta señaló que los equipos de la empresa reestructuran con frecuencia su funcionamiento o aplican cambios para situarse en mejor posición de cara a sus objetivos, y añadió que, cuando resulta posible, la compañía trata de encontrar otras oportunidades internas para los empleados cuyas funciones puedan verse afectadas.

Detrás del ajuste aparece un factor central: el fuerte aumento del gasto vinculado a la inteligencia artificial. Meta prevé unos gastos totales de entre 162.000 y 169.000 millones de dólares en 2026, mientras sigue destinando miles de millones a infraestructuras y talento para reforzar su posición en la carrera de la IA. Esa presión sobre costes se combina con una política agresiva de contratación de perfiles muy demandados, especialmente en investigación, producto e infraestructura.

A esa presión se suma el tamaño actual de la compañía. Meta cerró 2025 con cerca de 79.000 empleados, según su documentación anual, de modo que esta ronda representa una parte reducida del total, aunque encaja dentro de un proceso más amplio de revisión de plantilla y prioridades internas. La empresa ya venía de otros recortes recientes, incluido un ajuste relevante en Reality Labs a comienzos de año.

El contexto estratégico también ayuda a entender el movimiento. Durante los últimos años, Meta volcó una parte importante de su narrativa corporativa en el metaverso y en Reality Labs, la división encargada de productos como visores de realidad virtual, gafas inteligentes y plataformas inmersivas. Sin embargo, el foco de la compañía se ha desplazado con claridad hacia la inteligencia artificial, un terreno en el que compite con grupos como Microsoft, Google, OpenAI, Amazon o Anthropic. La reordenación actual sugiere que Meta sigue reasignando recursos desde áreas menos prioritarias hacia su nueva ofensiva en IA.

Ese giro no significa que la empresa abandone por completo sus apuestas anteriores, pero sí muestra qué considera hoy más urgente. Las inversiones en centros de datos, chips, capacidad de cómputo y contratación de investigadores se han convertido en un frente crítico para las grandes tecnológicas. En ese escenario, recortar estructura en algunos equipos para sostener el gasto en IA empieza a formar parte del nuevo equilibrio financiero de Silicon Valley. Meta no es la única compañía que está recorriendo ese camino, aunque en su caso la magnitud de las cifras hace que cada ajuste tenga más visibilidad.

También conviene leer esta ronda con cierta cautela. Por ahora, Meta no ha confirmado un plan global de despidos con cifras agregadas, y parte de la información publicada en las últimas semanas se apoya en fuentes conocedoras de las discusiones internas o en filtraciones sobre escenarios todavía no ejecutados por completo. Lo que sí está confirmado por varias fuentes coincidentes es que la compañía ha despedido ya a cientos de trabajadores en distintos departamentos y que estos movimientos se producen mientras busca contener costes y acelerar su despliegue en inteligencia artificial.

En términos de señal para el mercado, el mensaje es bastante claro. Meta quiere seguir invirtiendo a gran escala en IA sin dejar que la estructura de costes crezca al mismo ritmo que sus ambiciones tecnológicas. Eso obliga a revisar equipos, simplificar capas organizativas y decidir qué áreas sostienen el crecimiento futuro y cuáles pierden peso relativo.

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