La inteligencia artificial ya ha llegado a la sanidad, algo que ha traído muchos avances en diagnósticos y nuevos tratamientos, pero también muchas dudas para los pacientes. Los programas informáticos con IA que ya se están utilizando en hospitales necesitan datos e información personal. Ante esta realidad, la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) ha pedido algo básico: que los pacientes tengan voz en las decisiones sobre el uso de sus datos de salud.
Los pacientes piden participar en las decisiones
El debate se puso sobre la mesa en un evento organizado por la POP en la agencia Servimedia bajo el título ‘Inteligencia Artificial y datos en salud: el papel de los pacientes en la toma de decisiones’.
Pedro Carrascal, director general de la POP, defendió que para muchas personas, sobre todo quienes viven con enfermedades crónicas, la innovación es una esperanza. Y una mejor gestión de los datos puede facilitar diagnósticos más rápidos y tratamientos más personalizados.
Pero desde la POP insisten en que las administraciones deben trabajar de forma coordinada con los pacientes y establecer reglas claras para que el uso de la inteligencia artificial sea seguro y transparente. La confianza es fundamental cuando se habla de información tan sensible como la salud.
También se puso sobre la mesa la importancia de unir los datos clínicos con los datos sociales. La salud de una persona no depende solo de pruebas médicas. Influyen factores como el entorno, la situación económica o el apoyo familiar. Tener en cuenta todo esto puede mejorar la prevención y el seguimiento.
Más de mil programas y la necesidad de ordenar el sistema
Actualmente existen en España más de mil programas que tratan datos sanitarios. Esta cifra refleja el impulso tecnológico, pero también muestra que el sistema puede resultar complejo. Expertos como Jaime del Barrio, miembro de la Asociación de Salud Digital, señalaron la importancia de poner orden ante esta avalancha tecnológica.
De nada sirve acumular herramientas, lo más importante es asegurar que la información sea de calidad y que los sistemas funcionen de forma coordinada. Además, se destacó la importancia de contar con una normativa que garantice un uso responsable de los datos.
Participación para evitar desigualdades
La POP trabaja con una metodología de participación que ya está presente en más de cien hospitales. La idea es que exista un modelo común en todo el país para evitar desequilibrios entre centros y comunidades autónomas.
Desde la organización insisten en que el foco debe estar en mejorar la salud de las personas y en dar respuesta a necesidades que todavía no están cubiertas. La inteligencia artificial puede ser una herramienta valiosa, pero solo si se utiliza pensando en quienes forman parte del sistema sanitario cada día.

