Los datos de empleo en España muestran dos realidades al mismo tiempo. Se firman más contratos indefinidos que hace unos años, pero también crecen los despidos colectivos y los contratos que se rompen en pocos meses. A esto se suma la entrada de la inteligencia artificial en sectores donde hasta ahora había cierta seguridad laboral.
La periodista especializada en economía Pilar García de la Granja ha aprovechado su sección ‘La píldora económica’ del programa “Herrera en COPE» para analizar y poner el foco en lo que considera la parte menos visible del mercado laboral. Su revisión se apoya en datos oficiales y en estudios recientes, y plantea que no todo lo que parece estable lo es en la práctica.
Más de 41.000 personas afectadas por despidos colectivos
Pilar García de la Granja analiza los datos difundidos por el Ministerio de Trabajo y exponen que durante 2023, 41.200 trabajadores perdieron su empleo a través de despidos colectivos en 1.127 empresas. Es un 10% más que el año anterior y el registro más alto de los últimos años si se excluye el periodo de la pandemia. Solo en diciembre hubo más de 6.600 afectados, más del doble que en el mismo mes del año anterior.
Los ajustes no se concentran solo en comercio o actividades administrativas. También aumentan en programación informática, telecomunicaciones y consultoría. Son sectores vinculados a perfiles cualificados. La periodista García de la Granja señala que la inteligencia artificial generativa puede estar influyendo en estos cambios. Algunas tareas se automatizan y las empresas reducen equipos.
El periodo de prueba como punto débil
Otro dato que destaca es el aumento de contratos indefinidos que no superan el periodo de prueba. Antes de la reforma laboral de 2021, entre un 12% y un 15% de estos contratos se extinguían en esa fase. Ahora el porcentaje ronda el 70%, según datos de Randstad Research citados en el análisis.
Esto implica que muchas personas firman un contrato fijo y, a los pocos meses, quedan fuera sin indemnización. Sobre el papel, el empleo indefinido ha crecido. En la práctica, una parte importante no llega a consolidarse.
También se menciona la situación de los trabajadores fijos discontinuos. Cuando no son llamados, no siempre aparecen como desempleados en las estadísticas, lo que dificulta tener una imagen completa.
Falta de profesionales en otros sectores
En el análisis de la economista, también se subraya que mientras algunos sectores reducen plantilla, otros no consiguen cubrir vacantes. Faltan electricistas, fontaneros, conductores de camión y relevo generacional en el campo. También hay escasez de conductores de ambulancias y autobuses. García de la Granja relaciona este desajuste con la formación, los costes laborales y la carga administrativa que soportan muchas empresas.
El análisis deja claro que sí, el empleo indefinido ha aumentado, pero eso no siempre se traduce en estabilidad. Los despidos colectivos crecen y la inteligencia artificial ya forma parte de las decisiones empresariales, afectando a posibles trabajadores. Los datos invitan a mirar con atención cómo evoluciona el mercado laboral en los próximos meses.

