BlackRock mueve ficha en plena caída cripto: vende 230 millones en Bitcoin y compra Ethereum

BlackRock ha realizado un movimiento que no ha pasado desapercibido en el mercado cripto. La gestora vendió 3.671 BTC, valorados en unos 230 millones de dólares, y compró 10.566 ETH por aproximadamente 17,71 millones de dólares, según los datos on-chain recogidos en la operación.

El cambio llega en un momento delicado para Bitcoin y Ethereum. Ambos activos atraviesan uno de los periodos más volátiles de 2026, con presión vendedora, caídas de precio y salidas relevantes en los ETF vinculados a criptomonedas. La pregunta es inevitable: ¿está BlackRock reduciendo exposición a Bitcoin o simplemente ajustando su estrategia?

Un movimiento que apunta a una rotación parcial hacia Ethereum

La compra de Ethereum elevó las entradas de ETH por encima de los 10.000 ETH en la wallet vinculada a la operación. No es una cifra menor. Aunque Bitcoin sigue concentrando la atención del mercado cripto global, este movimiento sugiere que parte del dinero institucional empieza a mirar de nuevo hacia Ethereum.

No se trata necesariamente de una apuesta contra Bitcoin. Más bien parece un reequilibrio de posiciones en un contexto de mercado muy cambiante. BlackRock no estaría actuando como un inversor pasivo que mantiene sus criptomonedas sin tocar, sino como un gestor que ajusta exposición según precio, oportunidad y riesgo.

Ethereum, además, ha sufrido una corrección muy fuerte en los últimos meses. Para algunos inversores institucionales, esas caídas pueden abrir una ventana de entrada si esperan un rebote o una recuperación del ecosistema. Comprar cuando el mercado está bajo presión no siempre implica optimismo inmediato, pero sí puede indicar posicionamiento a medio plazo.

Los ETF de BlackRock también reflejan la tensión del mercado

El movimiento on-chain coincide con una etapa difícil para los ETF cripto de BlackRock. El 1 de junio, el iShares Bitcoin Trust, conocido como IBIT, registró salidas por 440,3 millones de dólares en una sola sesión. Esa cifra amplió la racha negativa del segmento de ETF de Bitcoin hasta los 11 días consecutivos de salidas.

La presión continuó el 3 de junio. IBIT perdió otros 342,3 millones de dólares, lo que extendió la racha bajista hasta los 13 días seguidos. En esa misma semana, las salidas totales del sector entre los principales emisores superaron los 1.400 millones de dólares.

Sin embargo, el tono cambió ligeramente el 4 de junio. IBIT logró una entrada neta de 47,66 millones de dólares, rompiendo la secuencia negativa. Ese mismo día, el ETF de Ethereum de BlackRock, ETHA, sumó 19,3 millones de dólares, poniendo fin a su propia racha de 17 días consecutivos de salidas.

Este giro no basta para hablar de recuperación sólida, pero sí marca una pausa en la capitulación institucional. Después de varias semanas de ventas, los productos de Bitcoin y Ethereum de BlackRock volvieron a encontrar compradores. En mercados tan sensibles al flujo de capital, ese detalle importa.

Bitcoin cae por debajo de niveles clave

Bitcoin cotiza cerca de los 62.300 dólares, después de haber caído por debajo de los 60.000 dólares durante el fin de semana por primera vez desde 2024. La criptomoneda se sitúa aproximadamente un 50% por debajo de su máximo histórico de 126.080 dólares, alcanzado en octubre de 2025.

La caída ha devuelto el nerviosismo a un mercado que durante meses había confiado en la demanda institucional como soporte principal. Los ETF de Bitcoin fueron una de las grandes narrativas alcistas, pero las salidas recientes han demostrado que ese capital también puede moverse rápido cuando cambia el apetito por el riesgo.

Ethereum atraviesa una situación incluso más dura. El activo cotiza alrededor de los 1.668 dólares, tras perder el soporte psicológico de los 2.000 dólares. Desde su máximo histórico de 4.946 dólares, registrado en agosto de 2025, ETH acumula una caída cercana al 66%.

El contexto macro pesa sobre las criptomonedas

La presión no viene solo del mercado cripto. Los factores macroeconómicos también están afectando a Bitcoin y Ethereum. Las tensiones en Oriente Medio, el repunte de los precios de la energía y la posibilidad de nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal han llevado a muchos inversores a reducir exposición a activos de riesgo.

En las últimas semanas, parte del capital se ha desplazado hacia sectores considerados más defensivos o con una narrativa más fuerte, como determinadas acciones vinculadas a la inteligencia artificial. En ese entorno, las criptomonedas han vuelto a comportarse como activos sensibles al miedo del mercado.

Por eso, la acumulación selectiva de Ethereum por parte de BlackRock resulta especialmente relevante. La gestora parece estar ajustando posiciones en silencio mientras el mercado digiere salidas, caídas y dudas sobre la dirección de los precios.

No significa que Ethereum vaya a rebotar de inmediato. Tampoco implica que Bitcoin haya perdido su papel central para los inversores institucionales. Pero sí muestra que, incluso en plena aversión al riesgo, los grandes gestores siguen buscando oportunidades dentro del mercado cripto.

La señal es clara: BlackRock no está abandonando las criptomonedas, está moviendo piezas. Y en un mercado donde cada flujo institucional puede cambiar el ánimo de los inversores, ese movimiento merece atención.

Temas:
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *