Hace unos días, el precio del oro llegó a un precio histórico al superar los 5000 dólares por onza. Y no parece que vaya a frenarse ahí, no. Todo apunta a que seguirá subiendo con fuerza. Pero esto no es casualidad.Esto se debe a que cada vez más personas y grandes empresas buscan algo seguro a lo que agarrarse en un momento de bastante incertidumbre. Y han escogido el oro como seguridad.
Mucho oro comprado en poco tiempo
Uno de los movimientos que más está influyendo es el de Tether, una empresa conocida por su relación con las criptomonedas. Resulta que ahora mismo es uno de los mayores compradores de oro del mundo. Cada semana, toneladas de este metal llegan a una bóveda en Suiza para formar parte de sus reservas.
En solo un año, Tether ha comprado más oro que casi todos los países. Ya acumula alrededor de 140 toneladas, una cifra impresionante en el mercado. Y esto ha llevado a la situación actual. Es algo básico. Si alguien compra mucho oro, eso implica que haya menos disponible. Y el que queda, se vende mucho más caro por la falta de oferta.
Por eso, algunos expertos creen que esta empresa ha sido clave en la subida reciente del oro. Eso no significa que sea la única que compra. Sino que lo ha hecho de forma regular e invirtiendo mucho dinero. Lo que ha propiciado la revalorización del oro. Además, la empresa también está invirtiendo en compañías relacionadas con minas, asegurándose presencia a largo plazo.
Refugio en tiempos de incertidumbre
Pero Tether no es el único motivo. La situación de incertidumbre global también pesa mucho. Hay tensiones entre países y desconfianza hacia las monedas tradicionales. Por eso, el oro vuelve a verse como algo seguro, algo que no depende de decisiones políticas. Por eso también los bancos centrales y los grandes fondos están comprando más oro. Desde el World Gold Council señalan que esta tendencia no es nueva, pero sí se ha intensificado.
Estamos ante un efecto llamada. Hay una sensación general de que es mejor tener algo tangible en estos tiempos inciertos. Lo que hace que haya más compradores, por lo tanto, menos oro disponible. Mientras siga creciendo la desconfianza en las monedas tradicionales, el oro seguirá subiendo.

