El Gobierno ha puesto sobre la mesa una nueva herramienta para mirar de frente uno de los debates más sensibles de la economía española. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones presentó en Madrid ‘INTegraSS’, un modelo pensado para proyectar la evolución del sistema público de pensiones y apoyar la toma de decisiones en los próximos años. En el acto participaron la ministra Elma Saiz y el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
La herramienta se apoya en una base amplia de datos. Combina información de la Seguridad Social con registros de otros organismos como el Instituto Nacional de Estadística y el Ministerio de Hacienda. Con ello busca responder a una pregunta clave: ¿cómo evolucionará el sistema si se mantienen las tendencias actuales?
Las primeras estimaciones apuntan a que el gasto en pensiones se mantendrá en torno al 14% del PIB hasta 2050. Dicho de otra forma, por cada 100 euros que genere la economía, unos 14 se destinarían a pagar pensiones. Es una referencia relevante para medir la presión sobre las cuentas públicas en las próximas décadas.
Durante la presentación también intervinieron el secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez, y la directora general de Ordenación de la Seguridad Social, Marta Morano. Ambos pusieron el foco en una de las principales novedades: la integración de distintos planos de análisis en un único modelo.
En la práctica, el sistema cruza varias dimensiones que hasta ahora se estudiaban por separado:
- Evolución demográfica
- Variables macroeconómicas
- Cambios normativos, tanto actuales como potenciales
Esa combinación permite ajustar mejor las proyecciones. No es lo mismo analizar el envejecimiento de la población sin tener en cuenta el empleo, que hacerlo incorporando ambos factores a la vez.
Saiz defendió que el modelo mejora la base técnica sobre la que se toman decisiones. Insistió en que el objetivo es trabajar con datos más precisos y comparables en el tiempo. Cuerpo, por su parte, enmarcó la herramienta dentro de la necesidad de dar seguimiento a un sistema que afecta directamente a varias generaciones.
Más allá del mensaje político, el diseño del modelo introduce cambios concretos. Uno de los más relevantes es el nivel de detalle con el que trabaja. Permite analizar distintos tipos de prestaciones, desde jubilación hasta incapacidad permanente o viudedad, y segmentarlas según variables como el régimen de cotización o el perfil del beneficiario.
También incorpora un enfoque por cohortes generacionales. Esto significa que se puede seguir a grupos de población según su año de nacimiento. Por ejemplo, observar cómo evolucionará la pensión de quienes nacieron en los años 80 a medida que se acerquen a la jubilación. Este seguimiento facilita simular el impacto de posibles reformas antes de aplicarlas.
Otro ajuste técnico tiene que ver con la medición de altas y bajas en el sistema. El modelo utiliza la fecha de efectos económicos en lugar de otros criterios administrativos. Esto ayuda a evitar desajustes en los datos y permite comparar series temporales con mayor coherencia.
El desarrollo de ‘INTegraSS’ ha corrido a cargo de un equipo multidisciplinar dentro de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social. Economistas, estadísticos y juristas han trabajado de forma conjunta para construir una herramienta que combine análisis técnico con aplicación práctica.
La presentación se completó con una mesa redonda en la que participaron expertos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, la Universidad de Alcalá, Fedea y la Universitat de Barcelona. El debate giró en torno a cómo este tipo de modelos puede influir en el diseño de políticas públicas en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y la presión sobre el gasto.
El resultado es una herramienta que no decide por sí sola, pero sí condiciona el marco de discusión. Aporta datos más finos y escenarios más detallados. Y en un tema como las pensiones, donde cada punto porcentual tiene impacto directo en millones de personas, esa diferencia importa.
