Cada vez es más normal cambiar de país por trabajo, estudiar fuera o simplemente empezar una nueva etapa lejos de casa. Con estos cambios llegan también pequeñas necesidades del día a día, como mandar dinero a alguien querido o recibirlo cuando hace falta. Y ahí es donde, muchas veces, todo se complica.
Europa quiere acabar con esa complicación. Por fin está tomando forma una idea que llevaba años dando vueltas: crear un sistema de pagos instantáneos que funcione igual que el Bizum en España, pero entre países.
Plataformas que deciden unirse
Varios sistemas de pago que usamos en Europa han decidido trabajar juntos. Por una parte están Bizum (España y Andorra), Bancomat Pay (Italia), SIBS (Portugal) y Vipps MobilePay (países nórdicos).Y por otra está Wero, que es la solución creada por bancos de Alemania, Francia y Bélgica para ofrecer pagos digitales rápidos dentro de esos países.
Lo que están haciendo ahora es unir fuerzas y crear una empresa común que empezará a funcionar a principios de 2026. Esa nueva empresa será la encargada de que todos estos servicios puedan “hablar el mismo idioma”. Es decir, hará posible que un usuario de Bizum pueda enviar dinero al momento, por ejemplo, a alguien que use Wero o Vipps.
Un proyecto que quiere llegar a mucha gente
De momento, ya hay 15 países dentro del plan y otros 6 están estudiando sumarse. Si todo avanza como se planea, esta red podría cubrir a más de 380 millones de personas. Por ahora ya son más de 120 millones las que ya usan alguna de estas plataformas, así que implementación será más fluida de lo que parece.
De hecho, ya han hecho pruebas reales. En los últimos meses se probaron miles de envíos entre España, Italia y Portugal y funcionaron sin problemas. Eso ha dado confianza para seguir adelante y acelerar el calendario.
Para cuándo estará listo
El objetivo es que podamos enviar dinero instantáneo entre países en el tercer trimestre de 2026. El plan es que después llegue su integración a las tiendas online en 2027, y algo más tarde, en 2028, a los comercios físicos. Es decir, que sea otro método de pago más. El objetivo detrás de esto es intentar depender menos de las formas que predominan, como el pago con tarjetas Mastercard o Visa.
Parece que el “Bizum europeo” va en serio y le ha ganado la carrera al Euro digital como herramienta para simplificar y unificar los pagos entre países en Europa.

