Prosper AI acelera en uno de los terrenos donde la inteligencia artificial empieza a ganar peso real: la gestión sanitaria. La compañía fundada por Xavier de Gracia y Josep Marc Mingot ha cerrado una ronda Serie A de 30 millones de dólares, liderada por Andreessen Horowitz, más conocido como a16z.
La operación no llega sola. También participan Base10, Emergence Capital, Y Combinator y fondos españoles como Masía Ventures y Clara Ventures. Con esta inyección, la financiación total captada por Prosper AI asciende a 35 millones de dólares.
El foco de la empresa está en un problema muy concreto del sistema sanitario: las tareas administrativas que consumen tiempo, recursos y atención. Su plataforma utiliza agentes de inteligencia artificial para gestionar llamadas telefónicas relacionadas con citas médicas, automatizar procesos entre departamentos y facilitar la coordinación con aseguradoras privadas.
La compañía tiene sede en Nueva York, pero mantiene su principal centro de ingeniería en Barcelona. Ese doble eje marca su estrategia: vender y crecer en el mercado sanitario estadounidense, mientras desarrolla buena parte de su tecnología desde España.
Agentes de IA para reducir la carga administrativa en hospitales
Prosper AI trabaja con una red de agentes de IA orientados a operaciones sanitarias. No se trata solo de atender una llamada o responder una consulta aislada. La plataforma está diseñada para intervenir en procesos que suelen requerir coordinación entre pacientes, clínicas, hospitales y aseguradoras.
Entre sus funciones principales figuran:
- Gestión de llamadas para programar citas médicas.
- Automatización de tareas administrativas entre áreas internas.
- Coordinación con aseguradoras privadas.
- Apoyo operativo para mejorar el acceso del paciente a la atención sanitaria.
La empresa ya presta servicio a más de 50 grupos hospitalarios y clínicas en Estados Unidos. Su tecnología cubre a más de 150.000 profesionales sanitarios y ha gestionado procesos vinculados a más de 7.000 millones de dólares en actividad asistencial.
El mensaje de sus fundadores apunta a una tensión habitual en el sector: muchos centros sanitarios siguen destinando una parte relevante de sus recursos a tareas que no son estrictamente médicas. Xavier de Gracia, cofundador y co-CEO de Prosper AI, defiende que la inteligencia artificial puede reducir esa fricción y permitir que los profesionales se concentren más en la atención al paciente.
Barcelona gana peso en el mapa de la IA aplicada a salud
Aunque su mercado principal está en Estados Unidos, Prosper AI está reforzando su apuesta por Barcelona. La ciudad funciona como centro de ingeniería y desarrollo tecnológico de la empresa, con 30 profesionales en plantilla en la actualidad.
La previsión es duplicar esa cifra antes de que termine 2026. La compañía quiere llegar a 60 empleados en Barcelona a finales de ese año y superar los 100 profesionales en 2027.
Para sostener ese crecimiento, Prosper AI prevé invertir más de 12 millones de dólares en Barcelona durante los próximos 24 meses. El objetivo es ampliar equipos en inteligencia artificial, ingeniería, producto y operaciones.
La compañía también destaca el papel del ecosistema tecnológico catalán en su evolución. En esa red aparecen inversores como Masia VC, impulsado por Dídac Lee; Clara Ventures, liderado por Pau Sabrià; y Base10, firma dirigida por Adeyemi Ajao, fundador de Tuenti y primer inversor de Cabify y Job&Talent.
Organizaciones como Barcelona Global también han contribuido a la captación de talento internacional y al crecimiento de la compañía. Para Prosper AI, la ciudad reúne factores relevantes para escalar un proyecto tecnológico: talento técnico, universidades, cultura emprendedora y capacidad de atraer perfiles internacionales.
Josep Marc Mingot, cofundador y co-CEO, sitúa Barcelona como una pieza clave en la construcción de una empresa tecnológica con alcance global. La tesis de la compañía es clara: desde la ciudad se puede desarrollar inteligencia artificial avanzada para sectores de alta complejidad, como el sanitario.
Dos fundadores españoles entre Nueva York y Barcelona
Prosper AI nació en 2023 de la mano de Xavier de Gracia y Josep Marc Mingot, dos emprendedores españoles con trayectoria entre España y Estados Unidos.
De Gracia estudió en ESADE, trabajó en Bain & Company y cursó un MBA en Harvard Business School. Después desarrolló parte de su carrera profesional en el sector tecnológico estadounidense.
Mingot se formó en la Universitat Politècnica de Catalunya, completó el programa CFIS, amplió sus estudios en el MIT y se trasladó posteriormente a Nueva York para trabajar en CoverWallet.
Ambos coincidieron en Nueva York mientras avanzaban en sus carreras profesionales. A partir de ahí identificaron una oportunidad en la aplicación de inteligencia artificial a algunos de los procesos más complejos del sistema sanitario, especialmente aquellos que afectan a la gestión operativa y al acceso de los pacientes.
La nueva ronda abre la puerta a más hospitales y nuevos mercados
La Serie A permitirá a Prosper AI acelerar el desarrollo de su plataforma y ampliar su presencia en grandes grupos hospitalarios de Estados Unidos. También servirá para preparar su expansión internacional, con España entre los mercados previstos.
La empresa quiere seguir incorporando nuevas capacidades de inteligencia artificial a su red de agentes y reforzar su estructura internacional. Para ello, continuará contratando perfiles especializados en ingeniería, producto e IA.
El caso de Prosper AI conecta varias tendencias que ya están marcando el mercado tecnológico: automatización de procesos críticos, agentes de IA aplicados a sectores regulados y crecimiento de compañías con talento español que operan desde varios países.
El dato relevante no es solo la ronda de 30 millones. También lo es el modelo que dibuja: una empresa nacida con fundadores españoles, capital internacional, clientes en Estados Unidos y desarrollo tecnológico desde Barcelona. En plena carrera por llevar la inteligencia artificial más allá de los pilotos y las pruebas internas, Prosper AI quiere demostrar que la salud puede ser uno de los grandes campos de aplicación.
