La infraestructura de carga vuelve a moverse en España. Floox, fabricante barcelonés de cargadores rápidos en corriente continua para vehículos eléctricos, ha cerrado una ronda de financiación de 2 millones de euros para reforzar su expansión europea y ganar presencia en un mercado clave para la movilidad eléctrica.
La operación ha sido liderada por Inclimo Climate Tech Fund, fondo de venture capital especializado en climate tech, y ha contado con la participación de Avançsa, la sociedad de inversión de la Generalitat de Catalunya. Con esta inyección de capital, la compañía quiere avanzar en certificaciones internacionales, reforzar su equipo comercial y aumentar su presencia en ferias del sector.
Una ronda para crecer fuera de España
El nuevo capital llega en una fase de consolidación para Floox. La empresa quiere ampliar su presencia en Europa con cargadores diseñados y fabricados en España, una apuesta que encaja con la demanda de soluciones de carga rápida para estaciones de servicio, flotas y espacios de alto tránsito.
Según trasladó Jordi Gazo, CEO de Floox, la financiación permitirá reforzar la posición de la compañía en el mercado europeo con una propuesta tecnológica propia. La empresa busca diferenciarse de soluciones más estandarizadas mediante equipos que aporten valor en diseño, funcionalidad y adaptación a los tiempos que requiere el sector.
De división industrial a compañía independiente
Floox tiene sede en L’Hospitalet de Llobregat, en Barcelona. La compañía nació en 2022 como una división del grupo industrial Premium PSU, especializado en electrónica de potencia, y en 2024 se constituyó como empresa independiente.
Esa procedencia industrial ha marcado su desarrollo desde el inicio. Floox llegó al mercado con un producto pensado para fabricarse en serie y con una base técnica vinculada a la electrónica de potencia, un elemento relevante en un sector donde la fiabilidad de los equipos es tan importante como la velocidad de carga.
Cargadores de 7 kW a 400 kW
La empresa diseña y fabrica cargadores de corriente continua con potencias que van de 7 kW a 400 kW. Su propuesta se dirige a tres grandes segmentos de cliente:
- Estaciones de servicio que incorporan carga eléctrica.
- Flotas de transporte eléctrico, como autobuses, camiones y reparto de última milla.
- Ubicaciones de paso, entre ellas centros comerciales, gimnasios y hubs logísticos.
El catálogo se divide en dos familias. Lyra agrupa cargadores compactos de entre 7 kW y 80 kW, pensados para espacios urbanos y comerciales. Lynx, por su parte, reúne equipos de alta potencia de hasta 400 kW orientados a corredores de carga y flotas con un uso más intensivo.
Instalación rápida, eficiencia y menor mantenimiento
Uno de los puntos diferenciales de Floox está en el despliegue de sus equipos. La compañía destaca que algunos modelos pueden instalarse en menos de una hora, con un mantenimiento reducido y una eficiencia energética superior al 97%.
El diseño también incorpora criterios de sostenibilidad. Los cargadores incluyen un 70% de acero reciclado, son reciclables en un 90% y están concebidos para una vida útil superior a diez años. Además, están preparados para resistir vandalismo y funcionar en condiciones climáticas adversas.
Software para controlar redes de carga
Floox no se limita al hardware. La empresa complementa sus equipos con FlooxCare, una plataforma de software para monitorización remota y mantenimiento predictivo. Su función es ayudar a reducir costes de operación en redes de carga, facilitando el seguimiento de los cargadores y la anticipación de posibles incidencias.
La compañía comercializa sus soluciones a través de una red de partners instaladores y socios comerciales. Además, trabaja con un modelo de producción externalizada que le permite escalar sin construir fábricas propias, acortar plazos de entrega y reforzar la fabricación local.
La movilidad eléctrica necesita más infraestructura
La ronda llega en un momento en el que la carga rápida se ha convertido en una pieza central para acelerar la adopción del vehículo eléctrico. Para operadores de flotas, estaciones de servicio o espacios comerciales, disponer de equipos fiables y con instalación ágil puede marcar la diferencia entre lanzar un punto de carga o retrasar su despliegue.
Inclimo ha respaldado la operación por la combinación de tecnología propia, fabricación local y experiencia industrial de Floox. Con los nuevos fondos, la compañía entra en una etapa centrada en ampliar su presencia europea y cumplir con las exigencias regulatorias de mercados más complejos.
