La cadena de restaurantes La Mafia se sienta a la mesa puede verse obligada a cambiar su nombre. La Oficina Española de Patentes y Marcas ha decidido anular la marca en España porque consideran que usar la palabra “mafia” para un negocio va contra el orden público y las buenas costumbres, porque hace referencia a una organización criminal real.
Este conflicto lleva años alrededor de la marca. Desde las instituciones italianas llevan mucho tiempo quejándose. Recuerdan que la mafia no es solo una historia de cine, se trata de un grupo criminal que ha causado mucho daño durante décadas y que todavía hoy sigue siendo un problema. Por eso, para el país italiano, usar ese nombre para vender pasta o pizza no es algo apropiado.
Un negocio grande que nació en Zaragoza
La empresa detrás de la cadena nació en Zaragoza hace más de veinte años. Hoy tiene más de cien restaurantes y mueve alrededor de 130 millones de euros al año. Desde la compañía siempre han defendido que el nombre forma parte de una idea más bien cinematográfica y que de hecho la inspiración viene de un libro de 1998 con el mismo nombre. Aun así, puede que el libro no haya estado libre de polémica.
Pero el debate ha estado muy presente desde su creación. En 2018, el Tribunal General de la Unión Europea ya señaló que la marca debía anularse precisamente por esa referencia a la mafia y no concedió el permiso para usarla fuera de España, donde la cadena ha seguido funcionando con normalidad.
Ahora llega un problema complicado
La empresa no está de acuerdo con la decisión y ya ha anunciado que va a recurrirla. Mientras tanto, sus restaurantes seguirán abiertos y funcionando como siempre. Si la decisión se mantiene, el grupo tendrá que cambiar el nombre a sus 114 locales. Desde la cadena de restaurantes ya se están preparando para esta posibilidad, que trastocará su branding y su economía.
Elegir un nombre es una de las cosas más importantes en cuanto a marca, ya que a veces uno que funciona muy bien para llamar la atención también puede acabar generando problemas. Sobre todo cuando toca temas que para algunos países siguen siendo muy sensibles.

