Australia endurece el control de edad en internet y dispara el uso de VPN para esquivar los nuevos bloqueos

Australia ha activado nuevas restricciones de edad en internet y el impacto ha sido inmediato. En cuestión de horas, miles de usuarios comenzaron a descargar redes privadas virtuales, conocidas como VPN, mientras varias plataformas de contenido para adultos bloquearon directamente el acceso desde el país.

El cambio responde a un paquete de normas destinadas a limitar el acceso de menores a determinados contenidos digitales. Entre otras medidas, las páginas web y servicios online deben verificar la edad de los usuarios antes de permitir el acceso a material catalogado para adultos.

La iniciativa no surge de la nada. En diciembre pasado, Australia se convirtió en el primer país en aprobar una prohibición nacional que impide a los menores de 16 años utilizar redes sociales. Ahora, la regulación se amplía y alcanza a otras áreas del entorno digital.

Una ley adicional obliga a los servicios de chatbots basados en inteligencia artificial a impedir que los menores accedan a contenidos como pornografía, violencia extrema o material relacionado con autolesiones y trastornos alimentarios. Si las plataformas no cumplen, se enfrentan a sanciones económicas que pueden llegar a 49,5 millones de dólares australianos, unos 34,5 millones de dólares estadounidenses.

El alcance de las medidas también incluye a las tiendas de aplicaciones. Estas plataformas deben comprobar la edad de los usuarios antes de permitir la descarga de software clasificado para mayores de 18 años.

Australia se suma así a una tendencia que ya se observa en otras jurisdicciones. Reino Unido, Francia y decenas de estados de Estados Unidos también exigen que los sitios web que difunden pornografía verifiquen que quienes acceden son mayores de edad.

La comisionada de seguridad digital del país, Julie Inman Grant, defendió la lógica de la norma durante una entrevista con la Australian Broadcasting Corporation. Según explicó, el objetivo es trasladar al entorno digital las mismas barreras que existen fuera de internet.

“Un niño hoy no puede entrar en un bar y pedir una bebida, no puede pasear por un club de striptease o entrar en una tienda para adultos o sentarse en una mesa de blackjack en un casino”, señaló. A su juicio, estas restricciones buscan que la red funcione con protecciones similares a las que ya existen en la vida cotidiana.

La reacción de los usuarios fue visible en las estadísticas de descargas. Un listado publicado por Apple mostró que tres de las quince aplicaciones gratuitas más descargadas del día eran servicios de VPN.

La más popular fue VPN — Super Unlimited Proxy, que incluso superó a las principales plataformas de redes sociales en el ranking diario de descargas. La empresa responsable de la aplicación no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios tras el aumento repentino de usuarios.

Las VPN permiten ocultar la ubicación real de un dispositivo conectado a internet. Cada aparato tiene un identificador que revela desde qué país se conecta. Al activar una VPN, ese código se sustituye por otro asociado a un servidor situado en otra región, lo que puede permitir eludir ciertos bloqueos geográficos.

Mientras muchos usuarios optaban por esta vía, varias plataformas de contenido para adultos adoptaron medidas propias. La empresa canadiense Aylo, que gestiona una amplia red de páginas pornográficas, bloqueó el acceso desde Australia a sitios como RedTube y YouPorn.

En el caso de Pornhub, los usuarios australianos podían acceder a una versión sin contenido explícito. En todos los portales aparecía un aviso indicando que “no se están aceptando nuevas registraciones de cuentas en su región”.

La empresa explicó en un correo electrónico que ha restringido el acceso a sus plataformas en varias regiones, entre ellas Reino Unido, Francia y algunos estados de Estados Unidos. Según la compañía, la decisión responde a lo que considera leyes de verificación de edad “ineficaces y desordenadas”.

Para algunas organizaciones de derechos digitales, la reacción de los usuarios era previsible. Tom Sulston, vicepresidente del grupo Digital Rights Watch, afirmó que no sorprende que muchas personas estén recurriendo a VPN tras la entrada en vigor de las restricciones.

Sulston señaló que estas herramientas pueden servir para acceder a determinados contenidos bloqueados, pero también recordó que ofrecen una capa adicional de privacidad al navegar por internet.

El inicio de las nuevas normas abre un debate que probablemente continuará en los próximos meses. Por un lado, el Gobierno australiano busca limitar el acceso de menores a contenidos considerados perjudiciales. Por otro, el rápido aumento de descargas de VPN sugiere que las barreras tecnológicas pueden provocar nuevas formas de evasión digital.

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