Airbus ha retirado en Broughton uno de sus aviones A300-600ST Beluga, el segundo de este modelo en abandonar definitivamente el servicio. El aparato cierra una etapa de 32 años de actividad operativa con un último vuelo hacia el aeropuerto británico de Hawarden, tras sobrevolar las instalaciones de Airbus en esta localidad galesa, donde quedará ubicado de forma permanente.
No se trata solo de la retirada de un avión. Es el final de una pieza clave del engranaje industrial europeo. El Beluga ST, fácilmente reconocible por su fuselaje sobredimensionado, fue durante décadas un elemento imprescindible para que la cadena de producción de Airbus funcionara sin interrupciones.
El A300-600ST realizó su primer vuelo en 1994 y entró en servicio en 1996. Desde entonces, asumió una misión muy concreta: transportar grandes componentes aeronáuticos entre las plantas de Airbus repartidas por Europa. Alas, secciones de fuselaje o subconjuntos completos viajaron de forma regular a bordo de este avión, permitiendo que el ensamblaje final se realizara sin depender de rutas terrestres lentas o inviables.
Con una autonomía de entre 1.650 y 4.000 kilómetros, el Beluga ST cubría distancias clave entre fábricas situadas en distintos países. Su tamaño y diseño hicieron posible algo poco habitual en la aviación comercial: mover piezas que no cabrían en ningún otro avión de transporte convencional. Por ejemplo, una sección completa de fuselaje podía cruzar el continente en cuestión de horas.
Ese papel logístico convirtió al Beluga en la columna vertebral del sistema industrial de Airbus. Sin él, la producción de aviones comerciales tal y como se conoce hoy habría sido mucho más compleja. ¿Cuántas veces pasó desapercibido su trabajo mientras miles de vuelos comerciales dependían de su puntualidad?
La retirada progresiva del Beluga ST comenzó cuando Airbus decidió desarrollar un sustituto con mayor capacidad. Durante la década de 2010, la compañía apostó por el BelugaXL, un modelo basado en el A330-200, diseñado para responder a un aumento sostenido de la producción y al crecimiento del tamaño de los componentes.
El BelugaXL entró en servicio en enero de 2020 y supuso un salto relevante en términos de capacidad. Puede transportar dos alas de 30 metros al mismo tiempo, algo que ilustra de forma clara el cambio de escala respecto a su predecesor. Esta mejora permite reducir el número de vuelos necesarios y ajustar mejor los tiempos de entrega entre plantas.
En la actualidad, Airbus opera una flota de seis BelugaXL, encargados de mover grandes subconjuntos aeronáuticos entre 11 destinos europeos. Estos vuelos sostienen el incremento del ritmo de producción del fabricante, especialmente en programas de alta demanda.
Desde el punto de vista técnico, el BelugaXL incorpora varias modificaciones relevantes:
- Cabina rebajada para facilitar el acceso a la bodega.
- Bodega de carga ampliada para piezas de mayor volumen.
- Sección trasera y cola rediseñadas.
- Sistemas de carga específicos para manipular componentes de gran tamaño.
Los aviones fueron encargados y ensamblados por Airbus en Toulouse, Francia, con un enfoque totalmente orientado al transporte industrial interno.
En términos de capacidad, el BelugaXL ofrece un 30% más de volumen de carga que el Beluga ST. Esa diferencia explica el relevo progresivo y la retirada de los modelos más antiguos.
Con la salida del A300-600ST de la operativa diaria, Airbus cierra un capítulo discreto pero esencial de su historia industrial. Un avión que no transportó pasajeros ni protagonizó campañas comerciales, pero que sostuvo durante más de tres décadas el corazón productivo de uno de los mayores fabricantes aeronáuticos del mundo.
