Criptan ya cuenta con la licencia MiCA, la autorización que exige la nueva regulación europea a los proveedores de servicios cripto para operar en el mercado comunitario. Con este permiso, la firma respaldada por Juan Roig abre una nueva etapa centrada en su crecimiento en otros países de la Unión Europea y, al mismo tiempo, prepara una nueva ronda de financiación que superará los 3,5 millones de euros captados en 2023.
La obtención de esta licencia llega en un momento decisivo para el sector. MiCA permite ofrecer servicios de forma activa en los 27 países de la UE bajo un mismo marco regulatorio, algo que hasta ahora no era posible en la práctica para muchas plataformas. En España, el plazo de adaptación concluye el 30 de junio, y el número de autorizaciones concedidas sigue siendo limitado.
Según la información publicada, Criptan se sitúa entre las pocas compañías españolas que ya han conseguido este permiso, junto a nombres como Bit2Me, Minos o Crossmint, además de varias entidades bancarias que operan bajo un régimen distinto. Ese dato tiene peso porque marca una diferencia clara entre las firmas que ya están en posición de crecer dentro del nuevo marco europeo y las que todavía siguen pendientes del visto bueno regulatorio.
Hasta ahora, una plataforma podía tener usuarios de otros países si estos llegaban por su cuenta, por ejemplo descargando la aplicación desde otro mercado europeo. Pero no podía hacer campañas activas de captación, publicidad o comunicación comercial fuera de su país. Ahí está uno de los cambios más relevantes que introduce MiCA y también una de las claves del siguiente paso de Criptan.
La compañía quiere aprovechar esta autorización para reforzar su presencia internacional con acciones de marketing y comunicación orientadas a atraer clientes en nuevos mercados europeos. Entre los países que figuran entre sus prioridades están Italia, Francia, Holanda y Polonia, cuatro mercados donde la firma ve margen para crecer a corto y medio plazo.
En paralelo a esa expansión, Criptan ya trabaja en su quinta ronda de financiación. Según la información publicada, la operación cuenta ya con varios inversores comprometidos y podría cerrarse en un plazo de dos o tres meses. El importe previsto será superior al de la última ronda, cerrada en 2023 por 3,5 millones de euros.
El destino de esos fondos responde a una hoja de ruta bastante definida:
- Impulsar el crecimiento en Europa
- Ampliar plantilla
- Desarrollar nuevos productos
- Solicitar licencias adicionales
Ese último punto es especialmente relevante. La compañía, con sede en Valencia, ha solicitado al Banco de España la licencia de Institución de Pago, un permiso necesario para que los proveedores de servicios cripto puedan seguir procesando órdenes de clientes con stablecoins en los supuestos previstos por la normativa. En los últimos meses, esta cuestión se ha convertido en uno de los principales focos regulatorios del sector, después de que las autoridades europeas hayan elevado las exigencias para determinadas operativas vinculadas a tokens referenciados a dinero electrónico.
A esa vía se suma otra autorización que Criptan prevé pedir a la CNMV: la licencia de Agencia de Valores. Si la consigue, podría ofrecer activos tokenizados y prestar asesoramiento financiero, una línea que encaja con el posicionamiento que la empresa quiere reforzar dentro del mercado.
Según la información publicada, Criptan no centra su actividad en el trading o en el brokerage minorista al estilo de otras plataformas del sector. Su enfoque apunta más al segmento wealth, con especial atención a clientes institucionales, family offices y grandes patrimonios. Ese matiz es importante porque dibuja un modelo de negocio menos apoyado en la operativa especulativa del pequeño inversor y más orientado a servicios de mayor valor añadido.
La licencia MiCA llega, además, en un contexto de fuerte depuración dentro del ecosistema cripto en España. En el comunicado citado por el medio que adelantó la noticia, la propia compañía sostiene que la criba regulatoria será significativa y que solo una parte reducida de las plataformas que hoy operan en el país ha logrado esta autorización. El escenario apunta a una reconfiguración del mercado y a una mayor concentración del sector.
Ese endurecimiento regulatorio también se refleja en los tiempos de tramitación. A comienzos de marzo, la CNMV seguía revisando una treintena de solicitudes, lo que dejaba buena parte de las aprobaciones para la recta final del calendario transitorio. En ese contexto, la licencia obtenida por Criptan refuerza su posición competitiva y le permite llegar antes que otros actores a una nueva fase marcada por la captación internacional, el refuerzo de capital y la ampliación del perímetro regulatorio.
Con MiCA ya concedida y nuevas licencias en marcha, Criptan busca convertir el cumplimiento normativo en una palanca de crecimiento. La compañía quiere usar esa ventaja para expandirse en Europa, ampliar su oferta y presentarse ante el mercado con un perfil más sólido en un momento en el que la regulación ha pasado de ser un requisito formal a convertirse en una auténtica barrera de entrada.
