El aprendizaje médico vive un cambio profundo en la Universidad de Salamanca. Un proyecto liderado por el profesor e internista Miguel Marcos, junto al equipo de Bioinformática y Biología Computacional del grupo BISITE, ha dado forma a un sistema experimental de inteligencia artificial que reproduce con precisión la dinámica de una consulta real.
El modelo, conocido informalmente como “PacienteGPT”, permite a los estudiantes practicar diagnósticos clínicos a través de conversaciones con un paciente virtual que responde de manera coherente y contextualizada.
Entrenamiento sin límites ni actores
Hasta ahora, las simulaciones médicas en la asignatura Fundamentos de Medicina Clínica dependían de actores que representaban a pacientes, lo que restringía el número de prácticas posibles. Con esta herramienta, los alumnos pueden interactuar con el sistema tantas veces como necesiten, ensayando entrevistas, hipótesis diagnósticas y razonamiento clínico sin depender de horarios ni recursos humanos.
El sistema no se limita a ofrecer respuestas automáticas. Está diseñado para reaccionar de forma realista, revelando información solo cuando el estudiante formula las preguntas adecuadas o profundiza en el caso. De esta forma, se pueden recrear desde consultas rutinarias hasta situaciones críticas o de difícil manejo, algo poco viable en los entrenamientos presenciales.
IA aplicada a la formación médica
Detrás del desarrollo están los ingenieros Marco Hernández, Laura Álvarez, Ángel Canal y Fernando Cagigas, miembros del grupo BISITE, que también colabora con el IBSAL en proyectos de inteligencia artificial médica centrados en la predicción de crisis epilépticas o la interpretación de diagnósticos por imagen. En este caso, su meta ha sido construir una plataforma específicamente orientada al entrenamiento clínico conversacional.
La herramienta no se limita a integrar modelos generativos como ChatGPT. En su lugar, el equipo ha diseñado un entorno controlado que replica las pautas y protocolos de una consulta médica real. La IA está adaptada a los escenarios creados por el profesorado, lo que garantiza que las respuestas se mantengan dentro del contexto académico y del nivel de dificultad esperado.
Próximos pasos: tratamientos y simulación 3D
El proyecto ya avanza hacia nuevas fases. Entre ellas, un módulo de prescripción farmacológica que permitirá al alumno indicar tratamientos y observar cómo evoluciona el paciente virtual. También se trabaja en la creación de entornos 3D interactivos que simulen exploraciones físicas, elevando la práctica médica a una experiencia más inmersiva y cercana a la realidad clínica.
Los desarrolladores prevén además que esta tecnología se extienda a otros ámbitos formativos. Profesionales de farmacia, derecho o cuerpos de seguridad han mostrado interés en adaptar el sistema a sus propios procesos de simulación, desde entrevistas hasta interrogatorios o análisis de casos legales.
IA al servicio del aprendizaje
El impacto inicial ha sido inmediato. Incluso antes de incorporarse oficialmente a las prácticas, muchos estudiantes han solicitado acceso voluntario al sistema. Para los investigadores, esta respuesta confirma el valor de la inteligencia artificial como herramienta complementaria al profesorado, capaz de reducir carga docente y ofrecer un entorno seguro donde equivocarse, repetir y aprender sin presión.
Con “PacienteGPT”, la Universidad de Salamanca se sitúa entre las instituciones que exploran cómo la IA puede transformar la enseñanza médica. Más que reemplazar la experiencia humana, el objetivo es multiplicar las oportunidades de aprendizaje y preparar mejor a los profesionales que atenderán las consultas del futuro.
