50.000 millones sobre la mesa: la salida a bolsa de SpaceX ya tiene números

Fuente: Steve Jurvetson, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

La posible salida a bolsa de SpaceX empieza a tomar forma a partir de unos resultados financieros que hasta ahora no habían trascendido. Según fuentes con acceso directo a las cuentas, el grupo aeroespacial habría generado cerca de 8.000 millones de dólares de beneficio operativo en el último ejercicio, con ingresos de entre 15.000 y 16.000 millones.

Se trata de cifras de EBITDA que ayudan a poner en contexto el tamaño real del negocio. No es solo crecimiento; es rentabilidad sostenida en un momento clave, justo cuando la compañía estudia una operación bursátil sin precedentes.

Una valoración que apunta más allá del billón y medio

El impacto de estos resultados va mucho más allá de la cuenta de resultados. Bancos implicados en conversaciones privadas sobre la operación manejan estimaciones que sitúan la recaudación de la OPV por encima de los 50.000 millones de dólares. Con esos números, la valoración superaría los 1,5 billones, lo que convertiría la operación en la mayor salida a bolsa jamás registrada.

El calendario que se maneja apunta a finales de junio, en una fecha cercana al 55 cumpleaños de Elon Musk. Por ahora, la compañía no ha confirmado públicamente ni el momento ni las condiciones definitivas.

Starlink, el verdadero motor del negocio

El grueso del negocio de SpaceX se concentra en Starlink. El sistema de conectividad por satélite representa entre el 50% y el 80% de los ingresos totales, según las mismas fuentes. Desde que comenzó su despliegue en 2019, la compañía ha puesto en órbita unos 9.500 satélites, consolidándose como el mayor operador mundial de este tipo de infraestructura.

La base de usuarios ya supera los nueve millones en todo el mundo. A esta actividad se suman contratos gubernamentales asociados tanto a Starlink como a Starshield, su red de uso militar, que aportan ingresos recurrentes y mayor previsibilidad financiera.

Apuesta por el direct-to-device

Durante el último año, SpaceX reforzó su estrategia de expansión con la adquisición de derechos de espectro inalámbrico por valor de 19.000 millones de dólares a EchoStar. La operación está directamente vinculada a la entrada de Starlink en el mercado direct-to-device, que permitirá a los teléfonos móviles conectarse directamente a los satélites sin equipos adicionales. Este movimiento amplía el mercado potencial del servicio y refuerza su posición frente a los modelos tradicionales de conectividad terrestre.

Starship, la pieza que sostiene el largo plazo

Mientras el negocio satelital crece, el desarrollo del cohete Starship avanza en paralelo. Desde 2023, el vehículo ha realizado once lanzamientos de prueba, y el objetivo es empezar a poner cargas útiles en órbita a lo largo de este año.

Los ingresos procedentes de Starlink y de los contratos asociados han sido clave para financiar este programa. La apuesta es clara: Starship está concebido como la base para lanzar satélites más grandes y potentes, reduciendo costes y ampliando capacidades.

Conversaciones con xAI antes de la OPV

En este escenario,el medio Reuters ha informado de que SpaceX mantiene conversaciones con xAI sobre una posible fusión previa a la salida a bolsa. La idea encaja en planes a largo plazo que contemplan el uso de Starship para lanzar centros de datos de inteligencia artificial al espacio.

Es una línea de desarrollo aún temprana y con riesgos evidentes. SpaceX no ha respondido por ahora a las solicitudes de comentario, mientras el mercado sigue de cerca una operación que podría redefinir la industria aeroespacial y el papel de la infraestructura orbital en la economía digital.

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