Usar inteligencia artificial para estudiar ya forma parte de la rutina de la mayoría de los estudiantes. Abrir ChatGPT, hacer una pregunta y recibir una respuesta en segundos parece una ayuda perfecta. Lo que algunos investigadores se preguntaron es cómo afecta el uso de esta herramienta al razonamiento de quienes lo usan. Es decir, ¿estamos ante una herramienta que te ayuda a pensar mejor o ante algo que está reduciendo nuestro entendimiento? La respuesta es que depende de cómo se use.
Copiar y pegar no es lo mismo que pensar
Un grupo de investigación de la Universidad de Messina(Italia) decidió analizar a213 estudiantes universitarios para verqué pasaba con su capacidad de razonar cuando utilizaban inteligencia artificial a la hora de estudiar. Primero midieron su nivel de pensamiento crítico. Después les dejaron usar estas herramientas durante un tiempo, para luego volver a evaluarles.
Los resultados mostraron que los estudiantes que simplemente copiaban las respuestas de la IA y las pegaban sin revisarlas fueron perdiendo capacidad de análisis. Dejaban que la herramienta hiciera todo el trabajo. Su mente se acostumbró a no esforzarse.
En cambio, quienes leían con atención, comparaban la información con otras fuentes y trataban de entender el contenido sí mejoraron. La diferencia está en el uso. Estos últimos usaban la inteligencia artificial como apoyo, no como sustituto.
Pensar con la IA, no dejar que piense por ti
El estudio también observó que la confianza y la actitud hacia la herramienta influyen mucho. Cuando el estudiante se involucra de verdad y quiere aprender, la inteligencia artificial puede ayudar a ordenar ideas. Es como tener una ayuda que filtra parte de la información. Pero eso solo ocurre si la persona sigue participando activamente e interesándose por lo que está consultando. Si se usa la IA sin pensar, la mente se vuelve más pasiva.
Lo que deja claro este estudio es que la inteligencia artificial no es buena ni mala por sí misma. Todo depende de cómo la usemos. Si se usa bien puede ayudar a desarrollar el pensamiento crítico. Si la usamos como reemplazo de la reflexión propia, con el tiempo, acabaremos perdiendo esta capacidad.

