El neobanco alemán Trade Republic ya suma dos millones de clientes en España. La cifra no es menor. Llega después de duplicar su base en apenas diez meses y coincide con un cambio clave en su operativa: el paso a sucursal, que le permite ofrecer cuentas con IBAN español y ampliar su catálogo de productos.
La entidad aterrizó en el mercado español en 2021, pero el punto de inflexión llegó en marzo de 2025. Tres meses después ya había alcanzado el millón de usuarios. Desde ahí, el crecimiento se ha acelerado. ¿Qué ha cambiado en ese tiempo? La respuesta está en la combinación de nuevos servicios y mayor integración en el día a día financiero del cliente.
Entre los elementos que han impulsado las altas destacan tres palancas claras:
- La integración de Bizum, que facilita pagos inmediatos entre particulares
- La oferta de fondos de inversión, que amplía el perfil de cliente más allá del ahorro básico
- La cuenta remunerada al 2%, que introduce un incentivo directo por mantener saldo
Un ejemplo concreto ayuda a entender el impacto: un usuario que antes utilizaba la cuenta solo para invertir ahora puede domiciliar gastos cotidianos o enviar dinero al instante, sin salir de la misma aplicación.
El avance de Trade Republic también se refleja en su posición dentro del ecosistema digital. Según datos de Inmark, la entidad ya es el cuarto banco digital por penetración en España, con un 3,2%. Hace un año apenas alcanzaba el 0,3%. Por delante siguen actores consolidados como Revolut, con un 13,6%, junto a Imagin y Openbank.
El mapa competitivo incluye además a Banco Cetelem y N26. Todos compiten por un cliente que ya no se casa con una sola entidad. Tener varias cuentas se ha vuelto habitual, sobre todo para separar gastos, ahorro e inversión.
En conjunto, los neobancos siguen ganando terreno. En 2025 concentraron el 27,2% de la cuota entre particulares, frente al 21,8% del año anterior. El crecimiento es sostenido, pero con matices. Su papel como banco principal sigue siendo reducido. Solo un 4,2% de los usuarios domicilia ingresos y recibos en estas plataformas.
La razón es práctica. Productos como las hipotecas siguen marcando la relación a largo plazo con los clientes, y ahí la banca tradicional mantiene ventaja. Cambiar la nómina implica algo más que abrir una cuenta. Supone trasladar toda la operativa financiera.
Aun así, el modelo digital avanza. Especialmente entre perfiles jóvenes que priorizan la operativa móvil y los costes bajos. Este cambio de hábitos también ha empujado a entidades como CaixaBank y Banco Santander a reforzar sus marcas digitales y competir en el mismo terreno.
En paralelo a su crecimiento, Trade Republic ha decidido ajustar su propuesta de servicio. Hasta ahora, la atención al cliente se apoyaba casi exclusivamente en canales digitales, como el chat dentro de la aplicación. A partir de ahora, incorporará atención telefónica y contacto directo con operadores.
El cambio no es menor. Responde a una demanda habitual de los usuarios cuando surgen incidencias complejas. Poder hablar con una persona sigue siendo un factor decisivo en determinados momentos, por ejemplo al resolver un problema con una transferencia o verificar una operación.
La entidad también ha actualizado su aplicación con más de 30 nuevas funciones. Entre ellas destacan:
- La visualización detallada del rendimiento en inversiones, con información por operación
- El modo discreto, que permite ocultar datos sensibles cuando se consulta la app en público
Son ajustes concretos, pensados para mejorar el uso diario más que para redefinir el producto. Pero ahí es donde se juega buena parte de la fidelidad del cliente.
El crecimiento está claro. La incógnita es otra. ¿Cuántos de esos dos millones de usuarios darán el paso de convertir a Trade Republic en su banco principal? Esa será la siguiente batalla.
