SIDE Capital Partners ha entrado en Smileat con una inversión de hasta un millón de euros para respaldar su plan de escalado industrial y expansión internacional. La operación es la primera inversión de la gestora valenciana y se enmarca en una ronda liderada por Seaya Andrómeda, fondo especializado en sostenibilidad y tecnología. El movimiento combina capital de crecimiento con una tesis clara: ayudar a una marca española de alimentación infantil ecológica a ganar tamaño sin deteriorar producto ni márgenes.
Webcapitalriesgo detalla que SIDE ha desembolsado inicialmente 500.000 euros para hacerse con cerca del 5% del capital y cuenta con aprobación para invertir otros 500.000 euros en una ampliación durante el próximo año. El objetivo sería acercarse al 10% de Smileat. La valoración de la compañía supera los 20 millones de euros, según la misma fuente.
La inversión es pequeña frente a las grandes rondas tecnológicas, pero tiene lectura estratégica porque se dirige a una compañía que ya necesita operar como industria, no solo como marca de consumo. Smileat fabrica alimentación infantil ecológica y cuenta con planta productiva en Jerez de la Frontera. En ese tipo de negocio, crecer exige capacidad productiva, control de calidad, distribución, compras y disciplina de inventario.
El Referente recoge que SIDE quiere reforzar la capacidad industrial y acelerar el escalado productivo de Smileat en pouches y potitos. La gestora invierte a través de SIDE PYMES INDUSTRIALES FCR y SIDE PYMES INDUSTRIALES PORTFOLIO SCR, vehículos orientados a apoyar empresas industriales con potencial de crecimiento y digitalización. El presidente de SIDE, Pedro del Álava, ha subrayado que la operación valida su papel como fondo estratégico en industrialización.
Smileat cerró 2025 con más de 21 millones de euros de facturación, según Webcapitalriesgo. El plan apunta a triplicar el tamaño de la compañía en los próximos tres años y elevar las ventas internacionales hasta 15 millones de euros en 2030. Hoy el exterior representa cerca del 5% de los ingresos, de modo que la internacionalización sigue siendo una palanca por desarrollar.
El caso muestra una frontera interesante entre venture capital, private equity y crecimiento industrial: empresas nacidas con lenguaje de startup que empiezan a necesitar herramientas de pyme avanzada. Para muchas marcas digitales o de consumo sostenible, el salto difícil llega cuando la demanda ya existe, pero la cadena de suministro, la fábrica y el retail obligan a gestionar complejidad diaria.
El canal retail representa aproximadamente el 65% de las ventas de Smileat. Ese dato explica por qué el escalado industrial es tan relevante. La distribución física exige disponibilidad, negociación con cadenas, cumplimiento normativo y capacidad para absorber picos de demanda. A diferencia de un SaaS, una empresa de alimentación no puede crecer solo con más usuarios en una plataforma. Necesita producto en estantería, logística y calidad constante.
La entrada de Seaya y SIDE también refleja el atractivo de categorías vinculadas a salud, sostenibilidad y consumo familiar. La alimentación infantil ecológica compite en un mercado sensible, donde la confianza de padres y madres pesa tanto como el precio. Si la compañía quiere crecer fuera de España, deberá adaptar marca, canales y certificaciones a cada país.
La pregunta clave será si Smileat puede aumentar volumen e internacionalización sin perder la percepción de calidad que sostiene su posicionamiento. SIDE aporta una mirada industrial que puede ser útil en esa fase. La operación no convierte a Smileat en una tecnológica pura, pero sí la sitúa en una categoría cada vez más habitual para el capital: compañías con producto físico, datos, marca y capacidad de eficiencia operativa.
