La startup sueca Lovable se afianza como uno de los actores más visibles del desarrollo de software asistido por inteligencia artificial. Con sede en Estocolmo, la compañía ha cerrado una ronda Serie B de 330 millones de dólares que eleva su valoración hasta los 6.600 millones, una señal clara del interés que despierta el llamado vibe coding entre inversores y grandes tecnológicas.
El movimiento llega en pleno pico de atención sobre las herramientas que prometen reducir barreras técnicas y acelerar la creación de productos digitales. ¿Estamos ante una nueva capa estándar del desarrollo de software?
Una ronda liderada por grandes fondos tecnológicos
La operación ha sido liderada por CapitalG y Menlo Ventures, con la participación de Khosla Ventures, Salesforce Ventures y Databricks Ventures, entre otros. La dimensión de la ronda destaca aún más si se tiene en cuenta el calendario reciente de la empresa.
En julio, Lovable cerró una Serie A de 200 millones de dólares con una valoración de 1.800 millones. Apenas cinco meses después, la compañía ha más que triplicado su valoración, un ritmo poco habitual incluso en el actual ciclo de inversión en inteligencia artificial.
Crecimiento acelerado desde su lanzamiento en 2024
Fundada en 2024, Lovable ha crecido con rapidez apoyándose en su plataforma de vibe coding, que permite generar código y construir aplicaciones completas a partir de instrucciones en texto. El enfoque ha facilitado la adopción tanto por perfiles técnicos como no técnicos, ampliando su base de usuarios desde el inicio.
Según datos comunicados por la empresa, alcanzó 100 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales en solo ocho meses. Cuatro meses después, esa cifra se duplicó hasta superar los 200 millones, situándola entre las startups de software de crecimiento más rápido de los últimos años.
Clientes de primer nivel y millones de proyectos creados
La base de clientes incluye nombres relevantes del sector tecnológico como Klarna, Uber y Zendesk. La actividad diaria en la plataforma da una medida clara de su escala: más de 100.000 nuevos proyectos al día.
Durante su primer año de vida, se desarrollaron más de 25 millones de proyectos en total. Un volumen que refleja cómo estas herramientas están siendo usadas para pasar de idea a producto con menos fricción.
Destino del capital: empresa, integraciones e infraestructura
Lovable destinará los nuevos fondos a profundizar en integraciones con aplicaciones de terceros, ampliar funcionalidades orientadas a casos de uso empresariales y reforzar su infraestructura.
Entre las prioridades figuran capacidades como bases de datos, sistemas de pago y servicios de alojamiento, con el objetivo de permitir la creación de aplicaciones y servicios completos dentro de su propio ecosistema, sin depender de múltiples proveedores externos.
Controversia fiscal en la Unión Europea
El crecimiento de la compañía no ha estado exento de fricciones. En noviembre se hizo público que Lovable no había estado aplicando el IVA, el impuesto que grava la mayoría de bienes y servicios en la Unión Europea.
El consejero delegado y cofundador, Anton Osika, confirmó la situación y señaló que la empresa adoptaría medidas para corregirla, un episodio que pone el foco en los retos regulatorios que acompañan a la rápida expansión de las startups de software.
El vibe coding, en el radar del capital riesgo
La ronda de Lovable se inscribe en un contexto de fuerte apetito inversor por el vibe coding. Otras startups del segmento, como Cursor, han protagonizado grandes operaciones de financiación en 2025, con valoraciones que se han duplicado en pocos meses.
Todo indica que esta categoría seguirá concentrando atención y capital a medida que la inteligencia artificial redefine cómo se diseña, se programa y se lanza software en empresas de todos los tamaños.
