IONLY, una startup de Valencia que trabaja con baterías de litio, acaba de recibir una inversión de 1,2 millones de euros. Este dinero llega de varios inversores como Angels y también de entidades públicas como ENISA o CDTI entre otras. Para la empresa, este apoyo supone tranquilidad y también una oportunidad de poder seguir creciendo sin frenar sus planes. En un momento en el que la energía y su coste cada vez preocupan más, iniciativas como esta empiezan a destacar.
Una propuesta centrada en lo local y sostenible
La idea de IONLY parte de que las baterías no sean algo secundario en las instalaciones solares, sino una parte importante del sistema. Buscan que almacenar energía sea algo útil en el día a día, y que sea sostenible. Sus baterías tienen un diseño minimalista cuidado, que se adapta perfectamente en armonía con los espacios.
Uno de sus puntos fuertes es su enfoque local, que parte desde la fabricación en Europa. Lo que significa depender menos de Asia y tener más control sobre lo que se produce. Esto también ayuda con la logística, con menos problemas con los envíos o la falta de materiales y para ofrecer un soporte técnico de calidad.
Crecer sin perder el rumbo
Con esta inversión, la empresa quiere acelerar la fabricación de más baterías. Para ello, planean automatizar y robotizar parte de su trabajo, algo que les permitirá avanzar sin perder calidad. También quieren llegar a más sitios dentro de Europa, con la intención de hacerse un hueco en un sector que cada vez importa más, como lo es el del almacenamiento energético.
Detrás de todo está Alejandro Desco, su fundador, que lleva años moviéndose en el entorno emprendedor valenciano. Desde su formación en EDEM Escuela de Empresarios hasta su recorrido por el ecosistema de Lanzadera, todo le ha servido para construir esta empresa paso a paso, con una idea clara. Ahora, IONLY seguirá creciendo, en un momento en el que la transición energética es una necesidad.

