Figure AI ha cerrado una de las demostraciones más llamativas del año en robótica humanoide. La compañía completó una maratón de más de 200 horas de trabajo autónomo en su sede de Sunnyvale, con sus robots operando en una línea logística y procesando paquetes de forma continua.
El reto nació como una prueba mucho más breve. El director ejecutivo de Figure AI, Brett Adcock, había prometido inicialmente una transmisión en directo de ocho horas, sin editar, para mostrar a los humanoides de la empresa trabajando en una línea de clasificación. La idea era responder a un desafío planteado en redes sociales por el experto en automatización industrial Scott Walter, que había pedido a la industria demostrar que estos robots podían aguantar un turno completo de ocho horas a ritmo humano y sin intervención.
Figure AI aceptó el reto. Pero no se quedó ahí. La prueba terminó multiplicando por 25 la duración inicial prevista.
Una transmisión de 200 horas y casi 250.000 paquetes procesados
Cuando el contador de la emisión alcanzó las 200 horas, el equipo de Figure AI celebró el hito detrás de la estación de trabajo. En las imágenes compartidas de la transmisión se veía a varios miembros de la empresa descorchando champán mientras un robot Figure 03, de color gris oscuro y con una etiqueta identificativa con el nombre “ROSE”, seguía clasificando paquetes junto a la cinta transportadora.
El panel de control de la emisión mostraba una cifra especialmente significativa: 249.560 paquetes procesados. Para una empresa que busca demostrar que los humanoides pueden trabajar durante largos periodos en tareas repetitivas, el dato no es menor. La escena tenía algo de símbolo: el equipo celebraba, pero el robot seguía trabajando.
Adcock destacó después en X que la prueba había empezado como un reto de ocho horas y había terminado superando las 200 horas sin fallos. También atribuyó el resultado al trabajo de ingeniería detrás de Figure 03 y a los modelos Helix que impulsan su sistema de autonomía.
Qué significa realmente “sin fallos” en esta prueba
En robótica, la expresión “sin fallos” necesita matices. No significa que cada paquete se colocara siempre con una precisión perfecta ni que la clasificación fuera impecable en cada movimiento. En este caso, se refiere sobre todo al hardware del robot y al sistema principal de autonomía.
Durante las más de 200 horas de funcionamiento, ninguna unidad de Figure 03 sufrió una avería mecánica crítica ni un fallo capaz de detener el sistema. Ese es el punto central de la demostración. Los robots pudieron mantenerse operativos durante varios días, alternándose dentro de una flota y sin que el experimento quedara interrumpido por una rotura grave.
Para lograrlo, Figure AI utilizó un protocolo de rotación autónoma de flota. Cuando la batería de un robot se acercaba al final de su autonomía, estimada en unas cuatro horas, otra unidad tomaba el relevo. El robot con poca batería se dirigía entonces a una base de carga inalámbrica integrada en sus pies.
La autonomía avanza, aunque todavía no es perfecta
La prueba también dejó claro que el software aún tiene margen de mejora. Figure AI trabaja con un enfoque basado en Helix-02, una red neuronal que interpreta las acciones a partir de los píxeles captados por las cámaras. Es un sistema ambicioso, pero no está exento de errores puntuales.
Durante la retransmisión, algunos espectadores observaron situaciones como paquetes que caían de la cinta o artículos que no quedaban perfectamente orientados. Son fallos relevantes para medir el rendimiento operativo, pero no equivalen a una avería del robot. Una caja mal colocada es un error de manipulación, no necesariamente un fallo del sistema mecánico.
La comparación con el trabajo humano ayuda a entenderlo. Un operario también puede dejar caer una caja durante un turno largo. En la propia emisión participó Aime, un becario de la compañía, que compitió contra las máquinas al inicio de la prueba. Ganó por muy poco una carrera de 10 horas, pero terminó con ampollas en los dedos y fatiga en el antebrazo. Los robots, en cambio, siguieron funcionando durante otras 190 horas.
Una prueba clave para una startup valorada en 39.000 millones de dólares
Para Figure AI, valorada en 39.000 millones de dólares, esta maratón funciona como una prueba de concepto de alto impacto. La tarea elegida, clasificar paquetes, no demuestra por sí sola una inteligencia general aplicada a cualquier entorno. Es una operación concreta, repetitiva y controlada.
Pero eso no le resta importancia. En logística, la repetición sostenida es una de las barreras más difíciles de superar. Un robot humanoide que trabaja durante días sin una avería crítica plantea una pregunta directa al sector: cuánto falta para que estas máquinas entren en operaciones reales de forma continua.
La demostración no convierte a Figure 03 en un sustituto inmediato de los trabajadores humanos. Tampoco elimina los retos pendientes en precisión, seguridad, coste y despliegue a gran escala. Sin embargo, sí envía un mensaje claro a la industria: los humanoides ya no solo se muestran en vídeos breves o demos controladas de pocos minutos.
Figure AI ha demostrado que su flota puede sostener una operación logística durante más de una semana, con rotación autónoma, carga inalámbrica y continuidad de trabajo. El siguiente paso será comprobar si ese rendimiento puede trasladarse a entornos reales, con más variabilidad, más presión operativa y menos margen para el error.
La robótica humanoide acaba de ganar una nueva prueba pública. No la definitiva, pero sí una difícil de ignorar.
