ERTE en 2026: el salvavidas laboral que muchos autónomos aún pueden activar si la crisis con Irán golpea la economía

Las tensiones geopolíticas vuelven a sacudir la economía global. La escalada entre Estados Unidos e Irán ha elevado la incertidumbre en mercados energéticos, transporte internacional y comercio exterior. Para muchas empresas, el impacto puede traducirse en costes más altos, retrasos logísticos o caída de pedidos.

Ese escenario no solo preocupa a las grandes compañías. También afecta al tejido empresarial formado por autónomos y pequeñas empresas, que dependen de márgenes ajustados y de una actividad estable.

Lo que muchos desconocen es que los ERTE siguen plenamente disponibles en 2026 como herramienta para afrontar caídas temporales de ingresos. Ya no son una medida excepcional asociada a la pandemia. Tras la reforma laboral de 2022, estos expedientes pasaron a formar parte del funcionamiento habitual del mercado laboral español. La idea es permitir que las empresas ajusten temporalmente su actividad sin recurrir a despidos permanentes.

Un mecanismo que sigue activo en la economía española

Los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo continúan utilizándose en España. Según los datos más recientes de la Seguridad Social, en abril de 2025 había 18.828 trabajadores acogidos a algún tipo de ERTE.

La mayoría de estos casos se deben a causas económicas. Esto confirma que el instrumento no desapareció tras la crisis sanitaria, sino que se integró de forma estructural en el sistema laboral.

En la práctica, cualquier empresa puede iniciar el procedimiento si demuestra que su actividad se ha visto afectada. Entre los motivos más habituales aparecen situaciones como:

caída significativa de la facturación
reducción de pedidos o de la demanda
problemas en la cadena de suministro
aumento de costes energéticos

Las crisis internacionales influyen directamente en estos factores. Un ejemplo claro es el petróleo. Si el precio del crudo sube, el transporte, la logística o la producción industrial suelen encarecerse en cuestión de semanas.

El ERTE por causas económicas, el más habitual

Dentro del sistema actual existen varias modalidades. La más utilizada es el ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, conocido como ERTE ETOP. Se aplica cuando una empresa atraviesa dificultades económicas o prevé que sus ingresos se reducirán de forma relevante.

Los datos de la Seguridad Social muestran su peso dentro del sistema. Cerca del 70% de los ERTE activos corresponden a esta modalidad. En abril de 2025 había 11.926 trabajadores incluidos en expedientes por causas económicas. El mecanismo permite aplicar dos medidas principales:

suspender temporalmente los contratos de trabajo
reducir la jornada laboral de la plantilla

Durante ese periodo, los trabajadores pasan a recibir la prestación por desempleo mientras la empresa reduce parte de sus costes laborales.

La normativa también contempla incentivos. Si el expediente se vincula a acciones formativas para los empleados, las empresas pueden obtener exoneraciones del 20% en las cotizaciones a la Seguridad Social.

El ERTE por fuerza mayor

Existe otra vía dentro del sistema: el ERTE por fuerza mayor. Está pensado para situaciones excepcionales que impiden el funcionamiento normal de la actividad. Tradicionalmente se ha aplicado en casos como:

• incendios
• inundaciones
• catástrofes naturales
• decisiones administrativas que obligan a cerrar un negocio

Durante la pandemia fue la fórmula utilizada para suspender contratos mientras los establecimientos permanecían cerrados por las restricciones sanitarias. En este tipo de expediente, las exoneraciones en las cotizaciones pueden alcanzar hasta el 90%, lo que reduce de forma significativa el coste laboral.

Eso sí, requiere que la autoridad laboral confirme que existe una causa de fuerza mayor que realmente impide desarrollar la actividad.

El Mecanismo RED para crisis económicas más amplias

La reforma laboral también introdujo una tercera herramienta: el Mecanismo RED. Su objetivo es responder a crisis económicas de mayor alcance. Puede activarse en dos escenarios concretos:

crisis económicas de carácter cíclico
problemas estructurales en un sector específico

A diferencia de los ERTE tradicionales, este mecanismo solo puede activarse mediante acuerdo del Gobierno en Consejo de Ministros.

Por ese motivo, ante caídas puntuales de ingresos derivadas de tensiones geopolíticas o problemas en el comercio internacional, la opción más habitual para las empresas sigue siendo el ERTE por causas económicas.

Cómo pueden solicitarlo autónomos y pymes

Aunque el sistema sigue operativo, el procedimiento es más exigente que durante la pandemia. En el caso del ERTE por causas económicas, la empresa debe iniciar primero una fase de comunicación y negociación con los trabajadores. El proceso incluye varios pasos:

• comunicar a la plantilla el inicio del expediente
• constituir una comisión negociadora
• aportar documentación que justifique la situación económica

Entre los documentos habituales aparecen balances contables, declaraciones fiscales o informes que acrediten la caída de ingresos. Una vez iniciado el proceso, se abre un periodo de consultas entre empresa y trabajadores. Su duración depende del tamaño de la compañía:

siete días en empresas con menos de 50 empleados
quince días en empresas de mayor tamaño

Si se alcanza un acuerdo, el expediente se remite a la autoridad laboral de la comunidad autónoma correspondiente. Posteriormente, la Inspección de Trabajo analiza la documentación y emite un informe.

Una herramienta pensada para evitar despidos

El sistema de ERTE busca ofrecer a las empresas una alternativa en momentos de incertidumbre económica. Permite ajustar temporalmente la actividad sin reducir de forma permanente la plantilla. La pregunta que muchos negocios se hacen ahora es ¿qué ocurre si las tensiones internacionales terminan afectando a los costes o a la demanda?

En ese tipo de situaciones, el mecanismo permite ganar tiempo mientras la actividad se recupera. Para muchos autónomos empleadores y pequeñas empresas, saber que esta herramienta sigue disponible puede convertirse en una pieza clave para atravesar periodos de inestabilidad sin tener que cerrar o despedir trabajadores.

No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *