La crisis de la vivienda es una realidad y solo hace falta echar un vistazo a los portales de alquiler o venta de viviendas para darse cuenta. Pero si eso no fuese suficiente, los datos lo confirman. La media de edad a la que se accede a una primera vivienda propia se sitúa en los 41 años. Algo totalmente comprensible cuando vemos que hoy comprar una casa en España es más difícil que hace solo tres años. Y esto lo sabemos gracias a los resultados del último análisis sobre la evolución del precio de la vivienda en venta entre marzo de 2023 y marzo de 2026 que ha llevado a cabo el portal inmobiliario pisos.com.
De hecho, los precios de la vivienda han subido en todas las capitales de provincia entre los meses que se analizaron. No hay excepciones. Ni una sola ciudad ha bajado sus precios en ese tiempo. El dato refleja la realidad que viven muchas familias: cada vez cuesta más encontrar una vivienda asumible. Da igual si se busca en grandes ciudades o en municipios que antes eran una opción factible.
Madrid, Valencia y Málaga lideran las subidas
Madrid encabeza el aumento de precios con una subida del 42,78%. El metro cuadrado ha pasado de 4.461 euros en 2023 a 6.369 euros en 2026. Valencia ocupa el segundo lugar con un incremento del 41,57%, seguida por Málaga, con un 37,66%. También destacan Santander, Palma y Soria, todas con subidas cercanas o superiores al 30%. En el lado más moderado aparecen León, Tarragona y Ourense, donde los precios apenas subieron. Aun así, tampoco registraron descensos.
Desde el portal inmobiliario explican que esta situación responde a un problema de fondo: «Que no exista ninguna capital en negativo no es una casualidad estadística, sino la expresión de un desequilibrio estructural entre oferta y demanda que el mercado lleva años sin poder resolver», señala Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com.
La periferia también se encarece
Si la situación en las capitales preocupa, en muchos municipios cercanos el ritmo ha sido aún mayor. Algunas localidades han duplicado su precio en apenas tres años. Villena, en Alicante, lidera esta lista con una subida del 135,51%. Le siguen Torre-Pacheco, en Murcia, con un 114,52%, y Villafranca de los Barros, en Badajoz, con un 113,73%.
También destacan Elda, Guía de Isora, Talayuela, Fraga, Trujillo, Miranda de Ebro o Andratx. En muchos casos eran zonas donde la vivienda partía de precios bajos, y esto ha favorecido la llegada de nuevos compradores expulsados de mercados más caros, pero la alta demanda disparó los precios.
«La periferia ya no es el refugio que era: hay municipios alejados de grandes urbes que han duplicado o triplicado su precio en tres años, lo que demuestra que la crisis de accesibilidad ha dejado de ser un fenómeno exclusivamente metropolitano», advierte Font.
El problema ya no es solo de las grandes ciudades
Durante años, muchas familias optaron por mudarse fuera del centro para ahorrar. Pero esa opción está desapareciendo rápidamente. Municipios del entorno de Madrid y Valencia también se han disparado: Pinto sube un 33,75%, Mislata un 39,72% y Paterna un 44,67%. Aunque hay excepciones y doce municipios sí han bajado precios, la tendencia general es que comprar vivienda es más caro en casi todo el país.
“Cuando el mercado periférico se comporta como el metropolitano, la asequibilidad deja de ser un problema de grandes ciudades para convertirse en un problema de país. Y eso exige respuestas estructurales urgentes en materia de suelo y de promoción de vivienda nueva, no solo en las capitales sino en los municipios medios que actúan como válvulas de escape», concluye Ferran Font.
El encarecimiento ya no se limita a Madrid, Barcelona o Valencia. Se extiende a ciudades medianas y pueblos que antes ofrecían una alternativa real. Para miles de personas, acceder a una casa propia se ha convertido en un reto cada vez mayor.

