CoCircular ha cerrado una ronda de 1,9 millones de euros para acelerar su expansión y preparar su entrada en sectores como industria y textil. La operación ha sido liderada por Seven Seas Capital y cuenta con la participación de Angels Capital, Zubi Labs, Hortensia Roig y Savana Global, según la información publicada por medios especializados en inversión y ecosistema valenciano.
La compañía valenciana se ha hecho un hueco en la construcción con una propuesta muy concreta: digitalizar la trazabilidad de residuos de obra y ayudar a promotoras, constructoras y gestoras a cumplir objetivos de economía circular. En un sector donde todavía conviven albaranes, procesos fragmentados y mucha coordinación manual, convertir los residuos en datos verificables tiene valor operativo y regulatorio.
La circularidad empieza a dejar de ser una memoria de sostenibilidad y pasa a ser una capa de gestión diaria para empresas con presión normativa y de costes. Ahí está la oportunidad de CoCircular, especialmente si consigue replicar su modelo fuera de la construcción.
El salto a industria y textil no es menor. Cada sector tiene residuos, cadenas de suministro, certificaciones y ritmos de adopción distintos. Una plataforma que funciona en obra no puede copiarse sin más a una fábrica o a un flujo textil. Tendrá que adaptar datos, integraciones, reporting y lenguaje comercial para que el cliente entienda qué problema resuelve desde el primer proyecto.
La ronda llega en un momento favorable para soluciones que conectan sostenibilidad con cumplimiento. Las empresas necesitan demostrar qué hacen con sus residuos, cuánto recuperan, qué materiales reintroducen y qué impacto tiene cada decisión. En construcción, por ejemplo, una mala gestión puede traducirse en sobrecostes, sanciones, retrasos y pérdida de acceso a determinados proyectos.
El interés inversor también señala una maduración del climate tech español. No todas las compañías de impacto necesitan vender hardware pesado o depender de grandes plantas industriales. Algunas capturan valor organizando información, reduciendo fricción y haciendo medible lo que antes quedaba disperso entre proveedores.
El capital permitirá a CoCircular intentar una expansión que combina software, conocimiento sectorial y venta consultiva. Esa mezcla es exigente, pero puede crear barreras de entrada si la empresa acumula datos, casos de uso y relaciones con actores clave de varios sectores.
La participación de inversores vinculados al ecosistema valenciano refuerza además una tendencia local: Valencia ha ganado visibilidad en startups con orientación industrial, sostenibilidad, logística y alimentación. CoCircular encaja en esa lectura porque no vende una promesa abstracta de transformación verde, sino una herramienta para gestionar materiales y evidencias.
Para sus clientes, la pregunta será menos estética y más financiera. ¿Cuánto residuo se reduce? ¿Qué ahorro genera? ¿Qué auditorías facilita? ¿Qué licitaciones abre? La respuesta a esas preguntas decidirá si la economía circular se convierte en software recurrente o se queda como proyecto puntual.
CoCircular tiene ahora el reto de demostrar que la trazabilidad circular puede escalar más allá de la obra y convertirse en infraestructura de datos para empresas industriales. Si lo logra, la ronda no solo financiará expansión comercial; también validará una categoría de software española con impacto regulatorio, ambiental y económico.
