Claude, el chatbot de IA creado por la empresa Anthropic, no ha parado de ganar usuarios en las últimas semanas. La compañía, dirigida por Dario Amodei, decidió que su inteligencia artificial no se usaría para vigilar a ciudadanos ni para crear armas que funcionen solas. Esa postura provocó tensiones con el Pentágono.
El choque llegó a ser tan serio que en Washington se llegó a estudiar si la tecnología de la empresa debía considerarse un riesgo dentro de la cadena de suministro del gobierno. Si eso ocurriera, muchas compañías que trabajan con la administración estadounidense tendrían que dejar de usar sus herramientas. Ya que esto abriría la puerta a este tipo de vetos para cualquier empresa de IA.
Muchos usuarios empiezan a mirar hacia Claude
Después de que se conociera que OpenAI sí colaborará con el Departamento de Defensa, muchas personas decidieron borrar ChatGPT de sus móviles y al mismo tiempo aumentaron las reseñas negativas de la aplicación.
Esto llevó a que más gente empezara a probar Claude. Muchos usuarios lo vieron como una alternativa porque su empresa había sido la primera en decir que no quería que su tecnología se usara para vigilancia masiva o armamento autónomo. Durante varios días seguidos, la aplicación de Claude llegó a superar a ChatGPT en nuevas descargas en Estados Unidos.
Un crecimiento rápido, pero con mucha incertidumbre
El aumento de usuarios ha sido fuerte. La aplicación incluso llegó a colocarse como la más descargada en la tienda de Apple en Estados Unidos y también en varios países más. Cada día se registran cientos de miles de nuevas descargas y la cantidad de personas que usa la herramienta sigue creciendo.
Aunque Claude está creciendo, todavía queda lejos del líder. ChatGPT sigue teniendo muchísima más gente usándolo cada día. En móviles ronda los 250 millones de usuarios diarios.
Pero al mismo tiempo, la empresa vive un momento delicado. El conflicto con el Pentágono todavía no está resuelto y muchos inversores intentan rebajar la tensión para evitar que el problema vaya a más.
Lo que está ocurriendo con Claude muestra que las decisiones sobre cómo usar la inteligencia artificial importan mucho a los usuarios. Y cuando una empresa toma una postura clara, la reacción del público se hace notar rápidamente.

