Nvidia quiere que la inteligencia artificial deje de depender solo de la nube y empiece a ejecutarse directamente en los ordenadores personales. La compañía presentó en el entorno de Computex, en Taiwán, RTX Spark, un nuevo chip para portátiles y sobremesas compactos con el que busca impulsar una generación de PC con IA capaces de ejecutar agentes autónomos en local.
El movimiento coloca a Nvidia frente a AMD, Intel, Apple y Qualcomm en una carrera clave para redefinir el papel del ordenador personal. Hasta ahora, buena parte de su protagonismo en inteligencia artificial se había concentrado en los chips usados para entrenar grandes modelos. Con RTX Spark, la compañía amplía su apuesta hacia la inferencia, el procesamiento local y el uso cotidiano de la IA en equipos personales.
Un chip para ejecutar agentes de IA sin depender solo de la nube
RTX Spark ha sido desarrollado junto a MediaTek y llegará este otoño a equipos de fabricantes como Dell, HP, Lenovo, ASUS, Microsoft Surface y MSI y más adelante también se sumarán modelos de Acer y Gigabyte.
La idea central es que estos nuevos PC puedan ejecutar agentes de IA en local, no solo herramientas que responden a una consulta desde servidores remotos. Es un cambio importante en la arquitectura del ordenador. El dispositivo deja de ser una simple puerta de entrada a servicios en la nube y gana capacidad para procesar tareas inteligentes desde su propio hardware.
Nvidia enmarca este salto dentro de una colaboración de varios años con Microsoft para adaptar el PC a la era de la inteligencia artificial. Los equipos estarán preparados para ejecutar modelos de lenguaje en local, apoyados en CPU, GPU, memoria y el ecosistema de software CUDA. También incorporarán entornos seguros desarrollados con Microsoft para que los agentes puedan operar dentro del sistema con mayor control.
Del PC de aplicaciones al PC con agentes
El cambio que persigue Nvidia va más allá de añadir una función de IA al sistema operativo. Durante décadas, el uso del ordenador se ha basado en abrir programas, escribir, hacer clic y ejecutar acciones iniciadas por el usuario. Con los agentes de IA, la compañía apunta a otro modelo: equipos capaces de gestionar flujos de trabajo, asistir en tareas creativas o actuar sobre herramientas digitales con más autonomía.
Ese enfoque también encaja con el mensaje que otras empresas del sector están trasladando en Computex. Qualcomm, por ejemplo, ha defendido que 2026 será un punto de inflexión para la llamada IA agéntica, un escenario en el que los dispositivos tendrán que estar preparados para operar de forma más continua y autónoma.
Aquí entra en juego una cuestión práctica: ¿qué tareas conviene enviar a la nube y cuáles pueden resolverse en el propio equipo? Ejecutar ciertos agentes de IA en local puede reducir la dependencia de servidores externos, mejorar los tiempos de respuesta y facilitar usos donde la privacidad o la disponibilidad sean decisivas. Para un usuario profesional, esto puede significar trabajar con asistentes capaces de organizar documentos, resumir materiales o preparar borradores sin enviar constantemente toda la información fuera del dispositivo.
Nvidia mira a un mercado de 200.000 millones de dólares
La apuesta por RTX Spark forma parte de un plan más amplio. Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, ya había señalado en una llamada de resultados en mayo que los nuevos procesadores centrales de la compañía, como Vera, abren la puerta a un mercado potencial de 200.000 millones de dólares.
Nvidia no quiere limitarse a vender GPU para entrenar modelos de inteligencia artificial. También busca capturar la demanda de procesadores necesarios para responder consultas, ejecutar agentes y mover aplicaciones inteligentes en servidores, estaciones de trabajo y ordenadores personales.
Durante su intervención en Taiwán, Huang también mencionó que OpenAI, Anthropic y SpaceX figuran entre los primeros adoptantes de Vera. El dato refuerza la ambición de Nvidia de extender su presencia más allá del hardware gráfico tradicional y entrar con más fuerza en el terreno de las CPU para inteligencia artificial.
Los fabricantes se suman, pero el mercado aún debe responder
El lanzamiento llega en un momento en el que los AI PC todavía generan señales mixtas. HP indicó recientemente que estos dispositivos ayudaron a sostener sus ventas trimestrales, mientras que Dell había reconocido antes que la demanda quedó por debajo de sus expectativas iniciales.
Aun así, la reacción bursátil recogida en los textos originales muestra el interés del mercado. Las acciones de Nvidia subieron un 4%, mientras que AMD, Intel y Qualcomm registraron caídas de entre el 4,9% y el 8,5%. Apple retrocedió un 0,8% y Microsoft avanzó un 2,7%. HP y Dell subieron más de un 7%, y Lenovo cerró con un avance superior al 5% en Hong Kong.
El reto para Nvidia será demostrar que el PC con agentes no es solo una promesa tecnológica. Los fabricantes todavía no han detallado muchos aspectos clave de sus equipos, incluido el precio. Estos sistemas parecen acercarse a versiones completas con Windows de la propuesta DGX Spark, un miniordenador para desarrolladores que Nvidia vende por unos 4.800 dólares.
Una nueva etapa para el ordenador personal
RTX Spark también busca atraer a creadores, desarrolladores y jugadores. Nvidia afirma que su tecnología RTX permitirá acelerar tareas de IA, mejorar la calidad de imagen y dar soporte a funciones inteligentes en más de 1.000 juegos y aplicaciones. Además, más de 100 desarrolladores de software para Windows se han sumado al soporte del nuevo chip, entre ellos Adobe, Blender, ComfyUI, Riot Games y Xbox.
La pregunta clave es si esta nueva generación de ordenadores podrá llegar al gran público o si quedará reservada al segmento premium. La historia invita a la cautela. Microsoft ya intentó impulsar dispositivos Windows basados en ARM con Nvidia hace más de una década, pero aquella etapa no logró consolidarse.
Ahora el escenario es distinto. Nvidia llega con una posición dominante en inteligencia artificial, una red amplia de socios y un mercado que busca nuevas formas de llevar la IA más allá del centro de datos. RTX Spark puede convertirse en una pieza relevante para que los agentes de IA entren en el PC doméstico y profesional, siempre que el precio, el rendimiento y la utilidad real acompañen.
