Airbnb ha puesto cifras a una de las grandes preguntas que rodean a la inteligencia artificial en las empresas tecnológicas: ¿hasta qué punto está cambiando ya la forma de programar? La compañía asegura que, durante el primer trimestre de 2026, el 60% del nuevo código generado por sus ingenieros fue escrito con ayuda de IA.
La cifra fue uno de los puntos más destacados en la presentación de resultados trimestrales de la empresa. Airbnb explicó que está incorporando herramientas de inteligencia artificial en varias áreas clave de su negocio, desde el desarrollo de software hasta la atención al cliente y la mejora de sus búsquedas dentro de la plataforma.
El dato coloca a Airbnb en la misma conversación que otras grandes compañías tecnológicas que también han defendido el uso de IA para acelerar la programación. Empresas como Google, Microsoft o Spotify ya han señalado en distintas ocasiones que estas herramientas están cambiando el ritmo de trabajo de sus equipos técnicos.
La IA como apoyo para los ingenieros de Airbnb
El consejero delegado de Airbnb, Brian Chesky, explicó que la compañía está encontrando un uso especialmente relevante de la IA en la creación de herramientas para sus socios de API. Estos socios son empresas o gestores que administran propiedades mediante distintos programas informáticos y que necesitan soluciones más eficaces para operar dentro del ecosistema de Airbnb.
Según trasladó Chesky, estos socios buscan herramientas que les permitan ser mejores anfitriones y gestionar sus alojamientos con más facilidad. La inteligencia artificial, añadió, permite a Airbnb desarrollar software con menos recursos y mayor velocidad. Donde antes podía hacer falta un equipo amplio de ingeniería, ahora un solo ingeniero puede configurar agentes de IA para ejecutar parte del trabajo bajo supervisión humana.
La clave está en ese matiz: Airbnb no plantea la IA como un sustituto total del ingeniero, sino como una capa de productividad. En la práctica, esto puede traducirse en más funciones internas, más herramientas para socios y más capacidad para atender necesidades que antes quedaban fuera por falta de tiempo o recursos.
Atención al cliente: el bot de IA ya resuelve el 40% de los problemas
La empresa también ha avanzado en el uso de inteligencia artificial para su servicio de atención al cliente. Durante el último año, Airbnb ha ampliado de forma gradual el papel de sus sistemas automatizados y, según Chesky, su bot de IA ya gestiona el 40% de los problemas sin intervención de un agente humano.
La mejora es relevante porque a comienzos de año ese porcentaje se situaba en el 33%. Es decir, en pocos meses la compañía ha elevado la capacidad del sistema para resolver incidencias de forma autónoma.
Este tipo de automatización puede tener un impacto directo en una plataforma de viajes, donde los usuarios suelen necesitar respuestas rápidas ante cambios de reserva, dudas sobre alojamientos o incidencias durante una estancia. Para una empresa con millones de operaciones, reducir la carga de atención humana puede suponer un ahorro importante y una mejora en los tiempos de respuesta.
Airbnb prueba la IA en las búsquedas, pero admite sus límites
Airbnb también está experimentando con la IA para potenciar su función de búsqueda. Sin embargo, Chesky reconoció que todavía hay obstáculos importantes para aplicar con éxito la inteligencia artificial en sectores como los viajes o el comercio electrónico.
El directivo admitió que nadie ha resuelto todavía por completo cómo debe funcionar la IA en estos ámbitos. Su crítica se centró especialmente en la interfaz de los chatbots actuales, que considera poco adecuada para comprar, comparar o reservar experiencias visuales y complejas.
El problema, según el planteamiento de Airbnb, es que el modelo conversacional tiene varias limitaciones. Los chatbots dependen demasiado del texto, mientras que buena parte del comercio electrónico y de la reserva de viajes se apoya en imágenes, mapas, filtros y comparación visual.
También existe una dificultad práctica: el usuario no siempre quiere escribir instrucciones largas. Muchas veces prefiere mover un filtro de precio, ampliar una zona en el mapa o comparar alojamientos de forma rápida. Además, las reservas de viajes suelen implicar a varias personas, mientras que los chatbots están pensados principalmente para interacciones individuales.
Los resultados acompañan la estrategia de IA
La apuesta por la inteligencia artificial llega en un trimestre de crecimiento para Airbnb. La compañía informó de que sus ganancias netas aumentaron un 3,9%, hasta alcanzar los 160 millones de dólares en el primer trimestre de 2026.
Los ingresos también crecieron con fuerza. Airbnb registró 2.700 millones de dólares en ingresos, un 18% más que en el mismo periodo del año anterior. Además, las noches reservadas aumentaron un 9%, hasta situarse en 156,2 millones durante el trimestre.
Otro dato relevante fue el peso de la función “Reserva ahora, paga después”, que generó casi el 20% del valor bruto de las reservas en el periodo. Esta opción refuerza la estrategia de la compañía para facilitar la conversión de usuarios que quieren reservar, pero prefieren aplazar el pago.
La lectura es clara: Airbnb está usando la IA no solo como una herramienta experimental, sino como una parte cada vez más visible de su operación diaria. La empresa ya la aplica para escribir código, atender incidencias y probar nuevas formas de búsqueda. Aun así, también reconoce que el futuro de la IA en los viajes todavía no está cerrado. El reto no es solo que la tecnología funcione, sino que sea realmente útil para elegir un alojamiento, comparar opciones y reservar sin fricción.
