Amazon se hace con Globalstar por 11.600 millones y desafía el dominio de Starlink

Amazon acelera en uno de los frentes más estratégicos de la economía digital: la conectividad desde el espacio. La compañía ha confirmado la adquisición de Globalstar por unos 11.570 millones de dólares, un movimiento que refuerza su apuesta por los satélites en órbita baja y la sitúa frente a frente con SpaceX y su red Starlink.

La operación no se limita a sumar activos. Supone un paso directo hacia una red global propia, capaz de ofrecer conexión sin depender exclusivamente de cables submarinos o infraestructuras terrestres. Es un cambio de modelo. Igual que el 4G transformó el uso del móvil, la conectividad satelital promete llevar internet a cualquier punto del mapa, incluso donde hoy no llega.

Una carrera desigual, pero con recorrido

A corto plazo, Amazon parte con desventaja. Starlink ya opera con cerca de 10.000 satélites, mientras que Amazon apenas ronda los 200. La integración de Globalstar añade solo unas decenas más, una cifra que no altera el equilibrio inmediato.

Sin embargo, el foco está en el medio plazo. El plan de Amazon pasa por desplegar unos 3.200 satélites antes de 2029, y aquí es donde la compra cobra sentido. No se trata solo de sumar hardware, sino de integrar capacidades clave:

  • Acceso a espectro de radiofrecuencia
  • Experiencia operativa en satélites
  • Infraestructura ya desplegada

En otras palabras, menos fricción técnica y más velocidad de ejecución. En un sector donde cada lanzamiento cuesta millones y los retrasos pesan, esto marca diferencias.

El mercado reaccionó rápido. Las acciones de Globalstar subieron alrededor de un 9% tras el anuncio, reflejando la expectativa de que la compañía gane relevancia dentro del ecosistema de Amazon.

Cómo se estructura la operación

El acuerdo incluye varias opciones para los accionistas de Globalstar, con un diseño que combina liquidez y exposición futura:

  • 90 dólares en efectivo por acción o acciones de Amazon
  • El pago en efectivo se limita al 40% del total
  • El exceso se convierte automáticamente en acciones

Además, el precio final podría reducirse en hasta 110 millones de dólares si no se alcanzan ciertos hitos operativos. La operación cuenta ya con el respaldo del 58% del poder de voto y su cierre está previsto para 2027, sujeto a aprobaciones regulatorias y condiciones técnicas.

El objetivo real: conexión directa desde el espacio

Más allá de los números, hay una ambición clara detrás de este movimiento. Amazon quiere desarrollar conectividad directa a dispositivos, lo que se conoce como D2D. Esto significa que un smartphone podría conectarse a un satélite sin depender de antenas cercanas.

Para entender su impacto, basta un ejemplo sencillo: en una zona rural sin cobertura, el móvil seguiría teniendo conexión. Lo mismo en situaciones de emergencia o desastres naturales, donde las redes terrestres fallan.

Globalstar aporta una base sólida para este desarrollo. Su tecnología y su espectro permitirán a Amazon avanzar en esta dirección dentro de su proyecto satelital. El reto es enorme, pero también lo es la oportunidad. ¿Puede esto cambiar la forma en que accedemos a internet? Todo apunta a que sí, aunque el despliegue será progresivo.

Apple entra en la ecuación

La estrategia de Amazon también pasa por alianzas. La compañía ha cerrado un acuerdo con Apple para reforzar los servicios satelitales en dispositivos como el iPhone y el Apple Watch. Globalstar ya participaba en funciones como el SOS de emergencia vía satélite en modelos recientes. Ahora, Amazon mantendrá esa compatibilidad y trabajará en nuevas capacidades que podrían integrarse de forma más natural en el uso diario.

Esto abre la puerta a un cambio relevante: la conectividad satelital dejaría de ser una función puntual para convertirse en una capa habitual en los dispositivos. No solo para emergencias, sino para el día a día.

Una batalla que se decide en órbita

Amazon ha dejado claro que su intención no es sustituir las redes tradicionales, sino complementarlas. La colaboración con operadores móviles será clave para ofrecer cobertura global de alta velocidad.La adquisición de Globalstar confirma una tendencia que ya es evidente. El futuro de internet no se juega solo en tierra, también en el espacio. Y en esa carrera, cada movimiento cuenta. Amazon acaba de dar uno de los más importantes hasta la fecha.

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