OpenAI desactiva las sugerencias de apps en ChatGPT tras la polémica por las acusaciones de publicidad

OpenAI ha desactivado temporalmente las sugerencias de aplicaciones en ChatGPT después de que usuarios de pago manifestaran su malestar al ver referencias a marcas comerciales que interpretaron como mensajes promocionales. La aparición de estas recomendaciones generó dudas sobre una posible entrada de anuncios en la plataforma. Para muchos, la frontera entre sugerencia técnica y publicidad no resultó clara.

Desde la compañía aclararon que no existían anuncios activos ni pruebas publicitarias asociadas a ingresos. Explicaron que se trataba de un test limitado destinado a destacar aplicaciones creadas dentro del ecosistema de la tienda de apps de ChatGPT, presentada en octubre. Sin embargo, el modo de mostrar esas referencias no fue bien recibido.

Errores en la experiencia de usuario

La dirección de investigación de OpenAI reconoció que el funcionamiento de estas sugerencias provocó confusión. El tono y el formato de los mensajes no dejaron suficientemente claro que se trataba de simples recomendaciones informativas. En la práctica, se percibieron como publicidad directa, lo que activó las quejas.

La respuesta fue inmediata. La empresa optó por detener por completo la funcionalidad mientras revisa tanto la precisión del sistema que genera estos avisos como el enfoque con el que se presentan a los usuarios.

Controles para el usuario

Además del apagado temporal, OpenAI confirmó que trabaja en nuevas opciones de configuración que permitirán a los usuarios:

  • Reducir la frecuencia de las sugerencias.
  • Desactivar este tipo de recomendaciones por completo.

El objetivo es que cualquier función destinada a mostrar aplicaciones de su entorno no vuelva a confundirse con mensajes comerciales.

Sin publicidad activa

La compañía volvió a insistir en que ChatGPT no está mostrando anuncios en ningún formato. También desmintió que las imágenes compartidas en redes sociales correspondieran a campañas reales. Según OpenAI, todo el debate se originó por el mal diseño de esta prueba experimental.

Un contexto sensible

Este episodio llega en un momento de ajustes estratégicos. A comienzos de año, OpenAI incorporó a Fidji Sumo, procedente de Instacart y Facebook, como responsable del área de aplicaciones. Este fichaje avivó las especulaciones sobre una posible apertura al negocio publicitario. 

Poco después, una información de The Wall Street Journal apuntó a una comunicación interna de Sam Altman en la que se activaba un “código rojo” para centrar todos los esfuerzos en mejorar la calidad de ChatGPT, dejando en segundo plano otros proyectos, incluidos los relacionados con publicidad.

Confianza como prioridad

Con la retirada de las sugerencias de apps, OpenAI busca proteger la confianza de los usuarios y reforzar la percepción de neutralidad de su asistente. La prioridad vuelve a ser la experiencia y la fiabilidad del producto, antes de explorar futuras vías de monetización que puedan poner en riesgo esa relación.

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