Eternos (ahora Uare.ai) ha recaudado 10,3 millones de dólares en una ronda seed liderada por los fondos Mayfield y Boldstart Ventures. Su objetivo: crear inteligencias artificiales personales que aprendan de la vida, la voz y la memoria de cada individuo. La empresa fue fundada en 2024 por Robert LoCascio, ex CEO de LivePerson, conocida por haber impulsado los primeros servicios de chat en la web.
La idea surgió a partir de los avances recientes en IA generativa. LoCascio imaginó una tecnología capaz de replicar la esencia humana, no solo su información. Su propuesta inicial buscaba permitir que una persona pudiera preservar su historia y su voz para que sus seres queridos siguieran escuchándola después de su muerte.
Uno de los primeros casos en demostrar el potencial del proyecto fue el de Michael Bommer, un alemán con enfermedad terminal que trabajó más de 25 horas con el equipo de Eternos para crear una versión digital de sí mismo.
IA que aprende solo de ti
En el centro del proyecto está el Human Life Model (HLM), una tecnología que recopila datos personales (biografía, recuerdos, tono de voz, forma de razonar) y los usa para entrenar un modelo sin recurrir a los grandes sistemas de lenguaje. Si la IA no sabe algo, simplemente responde “no lo sé”.
Esa decisión técnica tiene una consecuencia importante: el modelo no inventa, solo refleja lo que la persona realmente ha dicho o vivido. El resultado es una réplica digital más fiel, útil no solo como legado, sino también como asistente personal o identidad profesional ampliada.
De legado emocional a negocio escalable
Con la financiación obtenida, Eternos ampliará su equipo y se prepara para lanzar su plataforma al mercado. Los usuarios podrán entrenar su modelo mediante texto, voz y vídeo, para responder preguntas sobre su historia, decisiones o experiencias.
El plan de negocio incluye suscripciones y posibles acuerdos de reparto de ingresos con quienes deseen monetizar su “gemelo digital”. La promesa es ofrecer una herramienta que permita multiplicar la presencia digital sin perder autenticidad ni control sobre la propia voz.
La nueva economía del yo
Eternos simboliza una frontera inédita entre memoria y productividad. Lo que nació como una forma de preservar recuerdos evoluciona hacia una economía de la identidad digital, donde cada persona podría tener una IA que hable, piense y actúe como ella. ¿Será este el futuro de la existencia digital o el inicio de una nueva forma de inmortalidad tecnológica?
