El G1 de Unitree vuelve a sacudir el sector. La compañía china ha reducido su precio de 16.000 a 13.500 dólares, reforzando su posición como uno de los humanoides más accesibles del mercado y una de las plataformas más utilizadas en investigación.
No es un movimiento aislado. NVIDIA ha elegido el G1 para probar desarrollos vinculados a sus modelos del mundo, como DreamDojo. En lugar de apoyarse en robots de empresas participadas como Figure o Agility Robotics, optó por el modelo más vendido. El gesto es relevante.
El mensaje que deja esta decisión es claro: el freno no está tanto en el hardware como en el software y los modelos de IA física que controlan estos sistemas. El cuerpo mecánico ya existe. Lo que falta es inteligencia funcional y escalable.
Un humanoide diseñado para laboratorios
El G1 no compite en espectacularidad con Atlas o Optimus. No busca acrobacias virales. Su terreno es otro: la investigación aplicada.
Se utiliza en:
- Desarrollo de locomoción bípeda
- Manipulación ligera en entornos controlados
- Aprendizaje por refuerzo
- Educación avanzada en robótica e IA
- Plataformas de experimentación con ROS
La diferencia está en el acceso. Un laboratorio universitario puede adquirirlo sin asumir los costos que exigen otros fabricantes. Por ejemplo, un grupo que trabaje en equilibrio dinámico puede probar algoritmos propios sin diseñar desde cero el hardware.
El giro en la estrategia de software
Hay un detalle clave. El modelo base actual de 13.500 dólares no permite integrar IA de terceros. La versión EDU, que sí ofrecía mayor apertura e incluía hardware específico para desarrollo avanzado, ya no está disponible.
Al mismo tiempo, Unitree ha presentado su propio sistema de inteligencia artificial, UnifoLM-X1-0. Esto sugiere un cambio de enfoque. La compañía podría estar avanzando hacia una integración más cerrada entre hardware y software, limitando el uso del robot como simple plataforma neutral para que terceros prueben sus modelos.
¿Estamos ante el inicio de un ecosistema controlado por el fabricante? Es una posibilidad que el mercado seguirá de cerca.
Especificaciones técnicas del G1
El G1 es un humanoide bípedo ligero orientado a I+D. Su arquitectura es modular y permite incorporar manos antropomórficas opcionales.
Dimensiones y capacidades principales:
- Altura aproximada: 130 cm
- Peso: 35 kg
- Grados de libertad: 23 a 43 DoF según configuración
- Hasta 7 DoF por brazo
- Velocidad máxima cercana a 2 m/s
- Carga útil: 2 kg por brazo
- Autonomía aproximada: 2 horas
La estructura utiliza aleaciones metálicas ligeras y un centro de gravedad bajo para mejorar la estabilidad. La batería está integrada en el torso y es extraíble.
Computación y sensores
La versión EDU incorporaba una NVIDIA Jetson Orin NX de 16 GB con 100 TOPS, orientada a tareas de IA avanzada. El sistema es compatible con ROS y cuenta con SDK propio.
En sensórica incluye:
- Cámaras de profundidad 3D
- LiDAR 3D de 360° Livox MID-360
- Cámara RGB frontal
- IMU interna
- Sensores de posición en articulaciones
- Sensores táctiles opcionales en manos
Este conjunto permite trabajar en navegación autónoma, control de postura y percepción espacial en interiores.
Actuación y seguridad
El robot utiliza actuadores eléctricos propietarios con control de par en articulaciones. Está optimizado para locomoción dinámica y eficiencia energética.
En materia de seguridad incorpora:
- Parada de emergencia
- Control de estabilidad en tiempo real
- Supervisión remota
- Recomendación de uso en entornos controlados
Producción y posicionamiento
La producción comercial ya está en marcha. Unitree mantiene un enfoque dirigido a investigadores y desarrolladores, con configuraciones avanzadas que incrementan el precio según sensores y accesorios.
La rebaja a 13.500 dólares refuerza su posicionamiento frente a competidores occidentales con precios más elevados. El G1 se consolida como puerta de entrada al desarrollo en humanoides.
El debate ahora no gira en torno a si el hardware es suficiente. La cuestión es otra: quién controlará el software que dará vida a estos cuerpos mecánicos. Y ahí, Unitree parece querer jugar con reglas propias.
