Saco, el ‘marketplace’ que convierte el tiempo en moneda de cambio

Prestar un consejo, ayudar con un trámite o dar una clase particular son gestos habituales que casi nunca se cobran. Dos ejecutivos decidieron convertir ese intercambio informal en una plataforma digital. Así nació Saco, una aplicación que propone usar horas como unidad de valor en lugar de dinero.

La idea surgió cuando Kazuhiro Tajima Pozo y Llorenç Sansó coincidieron en un programa para directivos en IESE Business School. Ambos compartían una experiencia similar: recibían peticiones constantes de asesoramiento profesional y lo ofrecían sin contraprestación. A uno le pedían consejo financiero; al otro, orientación médica. Lo hacían sin cobrar y sin plantearse nada más.

De esa coincidencia nació una pregunta sencilla: si ese intercambio ya existe en la práctica cotidiana, ¿por qué no organizarlo de forma estructurada? La propuesta no es eliminar el dinero del sistema económico. Es crear un entorno paralelo donde el tiempo sea la moneda.

Tajima, psiquiatra de profesión, vincula la iniciativa con un elemento personal. Sostiene que sentirse útil es clave para la salud mental. No basta con estar ocupado. Hay personas con recursos económicos que experimentan desánimo porque perciben que no aportan nada. Desde su perspectiva, el problema no siempre es la falta de ingresos, sino cómo se valora el tiempo propio.

La aplicación funciona como un marketplace. El usuario crea un perfil, indica qué servicios puede ofrecer y cuáles necesita, y explora categorías disponibles. Cuando dos personas acuerdan un intercambio y lo completan, las horas se transfieren digitalmente dentro de la plataforma. Si alguien dedica una hora a asesorar en marketing, recibe una hora que podrá utilizar más adelante en otra categoría.

En los primeros cuatro meses, Saco ha alcanzado 2.127 usuarios. Entre las áreas con mayor actividad destacan deporte, marketing, gastronomía y arte. Los intercambios van desde clases de conversación en inglés hasta asesoramiento en redes sociales. Un ejemplo concreto: un entrenador personal ofrece una sesión de una hora y luego utiliza esa misma hora para recibir ayuda con su página web.

La empresa señala que el sistema incluye perfiles verificados y mecanismos de trazabilidad digital. La confianza es un punto crítico en cualquier plataforma de intercambio. Sin verificación y seguimiento, el modelo pierde credibilidad.

Desde el punto de vista empresarial, la startup se encuentra en fase de validación avanzada y construcción de comunidad. El modelo de ingresos contempla varias vías:

  • Compra o regalo de minutos dentro de la plataforma.
  • Marketplace de servicios verificados.
  • Publicidad segmentada.
  • Suscripciones en una fase posterior.

En paralelo, la compañía trabaja en una ronda de financiación seed de 500.000 euros. El objetivo es reforzar el desarrollo tecnológico, ampliar el equipo e iniciar expansión internacional.

Estamos acostumbrados a pensar en euros. Cambiar esa referencia por horas requiere un ajuste mental. Tajima sostiene que cuando una persona comprueba que su tiempo puede convertirse en una moneda reconocida dentro de un entorno estructurado, la barrera empieza a caer.

El planteamiento de Saco no busca sustituir el sistema monetario tradicional. Propone añadir una capa distinta, basada en reciprocidad y utilidad. No se intercambia solo un servicio. Se intercambia tiempo, y con él, la sensación de aportar algo concreto a otra persona.

La pregunta de fondo es si estamos dispuestos a valorar nuestro tiempo con la misma seriedad que valoramos el dinero. Saco parte de la idea de que la respuesta puede ser afirmativa. El mercado dirá si ese cambio de mentalidad tiene recorrido.

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