Reino Unido aprieta a las redes sociales: exige a Meta, TikTok y YouTube más controles para impedir el acceso de menores

El Gobierno británico y sus reguladores han decidido endurecer el tono frente a las grandes plataformas digitales. Las autoridades de medios y privacidad del Reino Unido han pedido a varias redes sociales que refuercen sus controles para impedir que menores accedan a servicios que no están diseñados para ellos, al considerar que muchas empresas no están aplicando de forma eficaz sus propias normas de edad mínima.

La advertencia afecta a algunas de las plataformas más populares del mundo. Facebook e Instagram, propiedad de Meta, TikTok, Snapchat, YouTube y Roblox están entre las compañías señaladas por los reguladores. Aunque estas aplicaciones establecen una edad mínima para abrir una cuenta, las autoridades creen que los sistemas de verificación actuales no siempre impiden que niños más pequeños se registren.

El problema es conocido por muchas familias. Un menor introduce una fecha de nacimiento falsa y el sistema acepta el registro. A partir de ahí, el algoritmo empieza a recomendar vídeos, publicaciones o perfiles sin comprobar realmente la edad del usuario.

La presión regulatoria llega además en un momento de debate político en el Reino Unido. El Ejecutivo británico estudia la posibilidad de prohibir el acceso a redes sociales a los menores de 16 años, una medida que seguiría la línea adoptada recientemente en Australia. La discusión forma parte de una preocupación creciente por el impacto de las plataformas digitales en la infancia.

Las autoridades no solo miran el acceso inicial a las aplicaciones. También observan cómo funcionan los algoritmos que organizan el contenido que aparece en pantalla.

Según han señalado Ofcom, el regulador británico de comunicaciones, y la Oficina del Comisionado de Información (ICO), estos sistemas pueden exponer a los menores a contenidos perjudiciales o favorecer un consumo excesivo de las plataformas. Un ejemplo habitual es el de los vídeos que se reproducen automáticamente uno tras otro, lo que puede mantener a un usuario conectado durante horas.

Melanie Dawes, directora ejecutiva de Ofcom, lanzó una advertencia clara al sector tecnológico. “Estos servicios online son nombres conocidos en todos los hogares, pero no están poniendo la seguridad de los niños en el centro de sus productos”, afirmó.

La responsable del regulador añadió que esta situación debe cambiar con rapidez. En caso contrario, Ofcom podría intervenir con medidas regulatorias.

Las exigencias de los reguladores se enmarcan en la aplicación de la Online Safety Act, la ley británica diseñada para reforzar la protección de los usuarios en internet. En esta nueva fase, el organismo ha pedido a varias empresas tecnológicas que expliquen antes del 30 de abril cómo piensan mejorar sus mecanismos de protección.

Entre los puntos que deberán abordar las compañías se encuentran el refuerzo de los sistemas de verificación de edad, medidas para limitar el contacto entre menores y desconocidos, cambios en los algoritmos para que las recomendaciones sean más seguras y el fin de las pruebas de nuevos productos con usuarios menores de edad. El objetivo es reducir los riesgos a los que pueden estar expuestos los niños dentro de estas plataformas.

De forma paralela, el ICO ha enviado una carta abierta a las mismas plataformas para insistir en la necesidad de adoptar herramientas tecnológicas que permitan comprobar de manera más fiable la edad de los usuarios.

Paul Arnold, director ejecutivo del organismo, fue directo en su mensaje. “Ahora hay tecnología moderna al alcance de la mano, por lo que no hay excusa”, señaló.

Las autoridades también han recordado que cuentan con instrumentos sancionadores importantes si detectan incumplimientos. Ofcom puede imponer multas de hasta el 10 por ciento de los ingresos globales de una empresa, mientras que el ICO puede sancionar con hasta el 4 por ciento de la facturación anual mundial.

La presión sobre las plataformas no es teórica. El mes pasado, el organismo de privacidad británico impuso a Reddit una multa cercana a los 14,5 millones de libras. La sanción se debió a la falta de controles de edad efectivos y al tratamiento ilegal de datos de menores.

La pregunta ahora es evidente. ¿Serán suficientes estas advertencias para cambiar el funcionamiento de las redes sociales? Por el momento, las autoridades británicas han dejado claro que esperan cambios concretos y rápidos. Si no llegan, el siguiente paso podría ser una intervención regulatoria más dura sobre el funcionamiento de estas plataformas.

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