Ayer se vivió una jornada de tensión en las oficinas francesas de X, la red social de Elon Musk, donde se llevó a cabo un registro por parte de la policía francesa, como parte de una investigación que está en marcha desde 2025. Este hecho confirma que la relación entre la plataforma y las autoridades francesas atraviesa un momento delicado.
Un registro que pone a X bajo el foco
El registro de la sede de la empresa en la capital francesa estuvo dirigido por la unidad especializada en delitos digitales. Forma parte la investigación abierta a raíz de que varios parlamentarios alertaran sobre problemas en el funcionamiento de la plataforma relacionados con cambios en los algoritmos y la falta de claridad en la moderación de contenidos.
Por otro lado, también se suma la polémica con Grok, la inteligencia artificial de la plataforma. Que empezó a finales de 2025, cuando esta herramienta estuvo generando imágenes falsas de carácter sexual de personas reales, incluidas algunas menores. La Fiscalía de París fue una de las primeras en abrir una investigación con la oficina de asuntos digitales del Gobierno.
La justicia francesa ha aprovechado la operación de esta semana para citar a Elon Musk, dueño de X, y a Linda Yaccarino, exdirectora ejecutiva, para declarar de forma voluntaria el próximo 20 de abril. También se convocó a varios empleados para que expliquen cómo funciona la plataforma desde dentro. La intención es comprobar si X cumple con las leyes francesas mientras opera en el país.
La respuesta de la empresa
Tras conocerse la redada, X publicó un comunicado a través de la cuenta Global Government Affair en el que se han posicionado como víctimas de un ataque por razones políticas: “[…] la acción de hoy ha sido un acto abusivo de teatro policial diseñado para alcanzar objetivos políticos ilegítimos […]” , y añaden que “La Fiscalía de París está intentando claramente ejercer presión sobre la alta dirección de X en Estados Unidos […]” haciendo alusión directa a Elon Musk, quien ha citado este comunicado reiterando el mensaje “Esto es un ataque político”.
Pero la tensión y el conflicto de Elon Musk (y de X como extensión) con Europa no se limita a Francia. La Comisión Europea ya multó a X con 120 millones de euros por no cumplir con normas básicas de transparencia digital. Por otro lado, ayer mismo el dueño de X atacaba a Pedro Sánchez, presidente de España, por la decisión de bloquear el acceso de menores de 16 años a las redes sociales, algo que afecta claramente a X.
Desde que Elon Musk adquirió la red social, las polémicas no han dejado de aparecer. Cada vez enfrenta más investigaciones y sanciones. Mientras, desde la plataforma defienden que actúan en nombre de la libertad de expresión y de los derechos de sus usuarios, algo que, para ellos, parece no tener límites.

