iRobot entra en bancarrota en EE. UU. y abre una nueva etapa para Roomba

El fabricante de los robots aspiradores Roomba ha iniciado un proceso de bancarrota en Estados Unidos como paso previo a un cambio profundo en su propiedad. iRobot ha solicitado protección judicial bajo el Chapter 11 con el objetivo de reorganizar su situación financiera y cerrar su adquisición por parte de Picea Robotics, su principal socio industrial.

El movimiento llega tras meses de presión sobre la viabilidad del negocio. Aunque la compañía mantiene una presencia relevante en mercados como Estados Unidos y Japón, la intensificación de la competencia en robots domésticos ha erosionado sus márgenes. La entrada de fabricantes asiáticos con precios más bajos ha obligado a ajustar tarifas y a acelerar inversiones tecnológicas en un contexto menos favorable.

A esta tensión se ha sumado el impacto de los aranceles estadounidenses. iRobot produce aspiradores en Vietnam para el mercado norteamericano y se ha visto especialmente afectada por un gravamen del 46 % a estas importaciones. Según la documentación judicial, el efecto acumulado se traduce en 23 millones de dólares adicionales en costes en 2025, un golpe directo a la planificación a medio plazo.

De la operación fallida con Amazon al control de Picea

La situación financiera actual arrastra las consecuencias de la operación que no llegó a materializarse con Amazon. En 2023, iRobot asumió un préstamo para sostener su actividad mientras se prolongaba una investigación de competencia en Europa. Esa investigación terminó bloqueando la compra, valorada en 1.400 millones de dólares, y dejó a la compañía con una carga financiera difícil de absorber.

Ese préstamo, que elevó la deuda total hasta unos 190 millones de dólares, acabó en manos de Picea tras la adquisición de los derechos a fondos gestionados por Carlyle. El plan presentado ante el tribunal prevé que Picea asuma el 100 por cien del capital de iRobot y cancele tanto esa deuda como otros 74 millones de dólares vinculados a acuerdos de fabricación. El resto de acreedores y proveedores, según la propuesta, cobrarán íntegramente.

Continuidad operativa pese al ajuste

La empresa ha indicado que el proceso de reestructuración no afectará a sus servicios digitales ni al soporte de producto. La aplicación, los programas para clientes y las relaciones con socios internacionales seguirán operando con normalidad durante el Chapter 11. La pregunta clave es si esta estabilidad operativa será suficiente para recuperar tracción comercial en un mercado cada vez más competitivo.

El contraste con su etapa de mayor crecimiento es notable. En 2021, impulsada por la demanda durante la pandemia, iRobot alcanzó una valoración superior a 3.500 millones de dólares. Hoy, su valor ronda los 140 millones, tras varios ejercicios consecutivos de pérdidas.

Fundada en 1990 por tres investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, iRobot inició su actividad en proyectos de defensa y espacio antes de lanzar Roomba en 2002. Desde entonces, el robot aspirador se convirtió en su producto emblemático, con cuotas de mercado cercanas al 42 % en Estados Unidos y al 65 % en Japón. La compañía tiene su sede en Bedford, Massachusetts, y cuenta actualmente con 274 empleados.

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