La vivienda vuelve a estar en el centro del debate político. Vivir en alquiler en España se ha vuelto cada vez más complicado. Muchas personas miran el calendario con miedo cuando se acerca la fecha de renovar su contrato. ¿Subirá el precio? ¿Habrá que buscar otra casa?
Con esta realidad, el presidente del Gobierno ha anunciado esta semana tres nuevas medidas pensadas para intentar aliviar la situación, aunque dentro del propio Ejecutivo no hay consenso y el debate está más vivo que nunca.
La propuesta para evitar subidas al renovar el contrato
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado un plan pensando sobre todo en lo que viene este año: cientos de miles de contratos de alquiler llegan a su fin. Este es el momento en que muchos arrendatarios aprovechan para subir los precios. Por lo que la propuesta busca animar a los propietarios a que no lo hagan.
¿Cómo? Ofreciendo una ventaja fiscal. Si el dueño mantiene el mismo alquiler, podrá beneficiarse de una bonificación total en el IRPF por ese ingreso. Desde el Gobierno explican que así todos ganan un poco: el inquilino se queda en su casa sin pagar más y el propietario mantiene su ingreso y no tiene que buscar a otra persona a la que arrendar.
Poner orden en los alquileres de temporada y por habitaciones
Otro de los puntos clave del plan es frenar algunos abusos en los alquileres de temporada y por habitaciones, que se han vuelto muy comunes sobre todo en las grandes ciudades. En teoría, estos contratos son para estancias cortas y justificadas, como por trabajo o estudios. En la práctica, muchos propietarios los han usado para alquilar viviendas donde la gente vive todo el año, pero con contratos cortos que permiten subir el precio cada pocos meses. El Gobierno quiere poner límites claros a esta práctica y prevé sanciones para quienes incumplan las reglas.
Algo parecido ocurre con el alquiler por habitaciones. En muchos casos, un piso se divide en varias habitaciones y se alquilan por separado a precios muy altos. Con la nueva medida, la suma de todas esas habitaciones no podrá superar lo que costaría alquilar la vivienda completa. Así se intenta evitar que dividir una casa se convierta en una forma de cobrar mucho más.
Un plan que no convence a todos
Aunque las medidas aún tienen que aprobarse en el Congreso, ya han provocado tensión dentro de la coalición de Gobierno. Desde Sumar consideran que estas propuestas benefician más a los propietarios y no lo suficiente a quienes ahora mismo están sufriendo la crisis de la vivienda: los inquilinos.
Piensan que el hecho de renovar el contrato y sin que les suban el precio debería ser un derecho para los inquilinos, no algo que dependa de incentivos para los propietarios. Así lo ha expresado la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, quien considera que es un error usar dinero público para premiar a los caseros.
Ahora mismo el futuro del decreto está en el aire y no parece que vaya a llegar muy lejos. Y mientras los partidos discuten, miles de personas siguen esperando una solución que les permita algo tan básico como seguir viviendo tranquilas en sus casas, sin miedo al próximo contrato.

