El comercio electrónico de Estados Unidos firmó su mayor Black Friday histórico, con 11.800 millones de dólares en ventas online, un 9,1% más que el año anterior, según Adobe Analytics, que monitoriza cerca de un billón de visitas a plataformas digitales.
El récord llegó en un contexto exigente para los hogares. Presupuestos ajustados, un desempleo cercano a máximos de cuatro años y una confianza del consumidor en mínimos de siete meses empujaron a millones de compradores a priorizar búsquedas más rápidas y eficientes a través de internet.
La IA como nuevo punto de entrada a las compras
Uno de los cambios más visibles fue el peso de los asistentes de compra basados en inteligencia artificial para comparar precios y localizar ofertas. Adobe señala que el tráfico generado desde estas herramientas hacia tiendas online se disparó un 805% interanual, apoyado en nuevas aplicaciones lanzadas por grandes plataformas que no existían en la campaña anterior.
Estos sistemas están reduciendo el tiempo de exploración y filtrando opciones en un día marcado por la saturación de impactos comerciales. Comprar ya no empieza en una tienda, sino en un chat o un buscador inteligente. ¿Quién necesita recorrer decenas de webs cuando la IA resume todo en segundos?
El online se distancia del comercio físico
Las cifras de Mastercard SpendingPulse confirman el desplazamiento hacia el canal digital. Las ventas online crecieron un 10,4%, mientras que las compras en tiendas físicas avanzaron solo un 1,7%, ampliando una brecha que se consolida en las grandes fechas promocionales.
Entre los productos más demandados destacaron juguetes y artículos de ocio como sets de LEGO, cartas de Pokémon, consolas Nintendo Switch y PlayStation 5, junto a dispositivos tecnológicos y pequeños electrodomésticos como AirPods o mezcladoras KitchenAid.
Una tendencia que va más allá de Estados Unidos
A escala mundial, Salesforce estima que la actividad de agentes y herramientas de IA influyó en 14.200 millones de dólares en ventas online, con 3.000 millones vinculados directamente al mercado estadounidense.
Según esta firma, que incluye categorías no discrecionales como alimentación, el gasto digital total en Estados Unidos durante el Black Friday alcanzó los 18.000 millones de dólares, un 3% más que en 2024. Entre los segmentos con mejor evolución figuraron la moda de lujo y los accesorios.
En España todavía no hay datos oficiales, aunque las previsiones eran buenas, ciertos sectores han mostrado sus dudas en un primer análisis hecho a este medio.
Tickets más altos, menos artículos por compra
Pese al aumento del gasto agregado, el comportamiento del consumidor mostró matices. Salesforce detecta una caída del 1% en el número de pedidos, mientras que el precio medio por transacción subió un 7%, provocando una reducción del 2% en las unidades por compra.
Esta dinámica se asocia al efecto de los aranceles, especialmente en bienes no esenciales, y al mayor peso de compradores de ingresos altos, lo que explica el buen rendimiento del segmento premium.
Descuentos estables en un entorno de costes crecientes
Las rebajas no fueron más agresivas que el año pasado. Los comercios mantuvieron márgenes de descuento similares ante la presión de la inflación y los costes del comercio internacional, limitando su capacidad de profundizar en las ofertas.
La inteligencia artificial ayudó a detectar promociones de forma más eficiente, aunque no logró compensar por completo la pérdida de atractivo real de los descuentos frente a ejercicios anteriores.
Cyber Monday, el siguiente gran hito
Tras el récord del Black Friday, Adobe anticipa que el Cyber Monday supere todas las marcas, con ventas estimadas en 14.200 millones de dólares, un avance interanual del 6,3%.
Para esta jornada se esperan:
- Descuentos en electrónica cercanos al 30%.
- Promociones relevantes en moda y ordenadores.
Mientras tanto, la afluencia a tiendas físicas se mantuvo contenida, reflejo de la cautela ante una inflación persistente, la incertidumbre comercial y un mercado laboral menos dinámico. La batalla del consumo se libra cada vez más en la pantalla, y la IA ya actúa como árbitro invisible de cada compra.
