CaixaBank ya tiene vía libre para operar con criptoactivos en Europa. La entidad ha obtenido la licencia MiCA, el marco que regula este negocio en la Unión Europea y que marca quién puede ofrecer estos servicios. Con este paso, se coloca junto a otros bancos españoles que ya han conseguido el permiso, como BBVA, Openbank, Cecabank, Renta 4 y Kutxabank.
El movimiento no llega de cero. CaixaBank ya tenía exposición al mercado cripto, aunque de forma indirecta. Por ejemplo, ofrecía inversión en productos cotizados que replican el precio del bitcoin. Es decir, un cliente podía seguir su evolución sin comprar la criptomoneda directamente.
Ahora el alcance cambia. Con la licencia en la mano, el banco puede entrar de lleno en la operativa.
¿Qué implica en la práctica? Abre la puerta a nuevos servicios que hasta ahora no podía ofrecer de forma directa:
- Custodia de criptoactivos para clientes
- Órdenes de compraventa de criptomonedas
- Transferencias de activos digitales entre usuarios
No es un cambio menor. Supone pasar de productos financieros ligados al bitcoin a operar con el activo en sí.
En paralelo, CaixaBank también está involucrado en el desarrollo de Qivalis, una stablecoin impulsada junto a varias entidades europeas, entre ellas ING y UniCredit. El objetivo es lanzarla en la primera mitad de 2026. Este tipo de activos busca mantener un valor estable, normalmente vinculado a una moneda tradicional, lo que facilita su uso en pagos o transferencias.
La licencia MiCA introduce además un elemento clave para las entidades: el llamado pasaporte europeo. Una vez concedida, permite operar en todos los países de la UE sin tener que solicitar permisos adicionales en cada uno. Para un banco, esto significa escalar el negocio sin repetir procesos regulatorios país por país.
En España, la supervisión recae en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Es el organismo encargado de autorizar a las empresas y validar que cumplen los requisitos. Su visto bueno no solo habilita para operar en el mercado nacional, también sirve como acceso al resto del bloque europeo.
El calendario aprieta. El periodo transitorio para adaptarse a esta normativa termina el 30 de junio. Quedan pocos meses y aún hay solicitudes en proceso. ¿Qué ocurre si una empresa no llega a tiempo? Tendrá que detener su actividad en cripto hasta obtener la autorización.
No solo los bancos están en esta carrera. Plataformas especializadas como Bit2Me, Criptan, Minos o Crossmint ya han conseguido la licencia. El mapa competitivo empieza a definirse, con actores tradicionales y digitales compartiendo espacio bajo las mismas reglas.
Mientras tanto, algunas entidades avanzan en paralelo en su oferta comercial. Es el caso de Kutxabank, que ya ha anunciado que trabaja en integrar la compraventa de bitcoin, ether y USDC en su aplicación. El objetivo es llevar estos servicios al cliente final en los próximos meses.
El movimiento de CaixaBank llega en este contexto. Más bancos con licencia, más presión por lanzar producto y menos margen para quedarse fuera. El sector financiero tradicional acelera su entrada en el negocio cripto, ahora con un marco común que fija las reglas del juego.
