Oracle recorta 21.000 empleos mientras acelera su apuesta por la inteligencia artificial

Logotipo de Oracle en la sede central de Oracle. Autor: Peter Kaminski, de San Francisco, California, EE. UU. Licencia CC BY 2.0.

Oracle ha reducido su plantilla global en unos 21.000 empleados durante el último año, un ajuste que coincide con el giro de la compañía hacia la inteligencia artificial y los servicios de computación en la nube. La cifra aparece en su último informe anual y muestra el tamaño real de una reestructuración que hasta ahora solo se conocía de forma parcial.

La empresa cerró el 31 de mayo de 2026 con 141.000 trabajadores a tiempo completo, frente a los 162.000 que tenía en la misma fecha del año anterior. La diferencia equivale a cerca del 13% de su plantilla mundial.

El informe vincula parte de ese ajuste con el uso de tecnologías de IA dentro de sus propias operaciones. Oracle reconoce que la incorporación de estas herramientas ya ha provocado reducciones de personal y que podría seguir teniendo ese efecto en el futuro.

El coste de reestructurar Oracle

La reorientación del negocio no ha salido gratis. Oracle destinó en el último año alrededor de 1.800 millones de dólares a indemnizaciones y otros costes de reestructuración, una cifra muy superior a los 374 millones registrados en el ejercicio fiscal anterior.

El salto es relevante porque muestra que la reorganización no se limita a ajustes puntuales. La compañía ya había realizado recortes considerados significativos en abril, según comentarios publicados online por empleados de alto nivel, aunque el alcance total no quedó claro hasta la presentación del informe anual.

La tecnológica también advierte de posibles efectos internos. Entre ellos, una falta de perfiles cualificados en determinados puestos y una pérdida de productividad que podría impactar en sus resultados. No es un matiz menor. En una empresa que compite por grandes contratos de infraestructura para IA, perder talento especializado puede afectar a áreas como ingeniería, nube o desarrollo de producto.

Las principales cifras del ajuste son claras:

  • 21.000 empleos menos en un año.
  • 141.000 trabajadores a tiempo completo al cierre de mayo de 2026.
  • 1.800 millones de dólares en costes de reestructuración.
  • 13% de reducción aproximada de la plantilla global.

Más IA, más centros de datos y menos plantilla

Oracle se encuentra en plena carrera por reforzar su posición en el mercado de la inteligencia artificial. Su papel no se limita al software empresarial tradicional. La compañía está desplegando centros de datos para atender la demanda de grandes actores del sector, entre ellos OpenAI y Meta.

Según informó la BBC, Oracle planeaba invertir al menos 50.000 millones de dólares en infraestructura este año. Ese esfuerzo se enmarca en una tendencia común entre las grandes tecnológicas: gastar cantidades históricas en capacidad de cómputo, chips, energía y centros de datos, mientras revisan el tamaño de sus equipos.

La empresa, cofundada por Larry Ellison, tiene en la nube y la IA dos de sus grandes ejes de crecimiento. Ellison, una de las mayores fortunas del mundo, ocupa además el cargo de director de tecnología de Oracle.

La compañía ha explicado que, a medida que crecen sus negocios de nube e inteligencia artificial, seguirá ajustando recursos y reorganizando equipos de desarrollo para contar con perfiles alineados con esos productos. La idea central es concentrar talento en las áreas que considera más estratégicas para sus clientes globales.

Un patrón que se repite en las grandes tecnológicas

El caso de Oracle no es aislado. Amazon, Meta y otras empresas del sector han reducido miles de empleos mientras aumentan sus presupuestos en IA. El año pasado, más de 100.000 trabajadores tecnológicos fueron despedidos, según estimaciones de firmas especializadas en seguimiento del empleo.

La explicación de fondo es económica. En muchas tecnológicas, la plantilla representa uno de los mayores costes recurrentes. A la vez, la IA exige inversiones enormes en infraestructura. No basta con lanzar modelos o integrar asistentes digitales: hacen falta centros de datos, servidores, chips avanzados y acuerdos energéticos capaces de sostener esa demanda.

Google, Amazon y Meta planean destinar conjuntamente alrededor de 650.000 millones de dólares a esta tecnología durante el año, según las cifras recogidas en el texto original. Amazon, por su parte, comunicó planes para invertir 200.000 millones de dólares en IA en el próximo año, la cifra más alta entre las principales tecnológicas mencionadas.

La compañía de comercio electrónico y servicios en la nube, que emplea a más de 1,5 millones de personas en todo el mundo, también anunció la eliminación de unos 30.000 puestos de trabajo mediante varias rondas de despidos. En una comunicación interna, un alto directivo vinculó la reorganización con la necesidad de operar de forma más eficiente ante el avance de la IA.

Oracle entra así en una fase delicada: quiere crecer en uno de los mercados más competitivos del mundo, pero lo hace reduciendo plantilla y asumiendo costes millonarios de reestructuración. La IA ya no aparece solo como una oportunidad de negocio. También se está convirtiendo en una fuerza que redefine cómo se organizan las propias empresas tecnológicas.

No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *