Nissan ha activado un expediente de regulación de empleo en Cataluña que afecta a 211 trabajadores, el 37,1% de la plantilla de los tres centros incluidos en el proceso. La medida se concentra en instalaciones situadas en Barcelona y El Prat de Llobregat, y abre ahora una fase clave de negociación entre la empresa y los representantes sindicales.
El ajuste afecta a tres centros concretos. Según la información recogida por Europa Press, 110 empleados pertenecen al centro de recambios de El Prat de Llobregat, otros 86 trabajan en el centro técnico de la Zona Franca de Barcelona y 15 forman parte del centro de áreas flexibles, también ubicado en El Prat. En conjunto, estos centros suman una plantilla de 569 trabajadores.
La mesa de la comisión negociadora quedó constituida este lunes. Desde ese momento, empresa y sindicatos disponen de 30 días naturales para negociar el expediente. Fuentes de Nissan trasladaron a Europa Press que el periodo de consultas ya ha comenzado y que la resolución final se espera para principios de junio.
Los sindicatos rechazan el ERE y ponen en duda sus motivos
La respuesta sindical ha sido de rechazo al expediente. Según las fuentes consultadas por Europa Press, Nissan habría planteado el ERE por motivos económicos, productivos y organizativos, pero los representantes de los trabajadores no consideran que existan razones suficientes para aplicar una medida de este alcance en los tres centros afectados.
El malestar también se ha trasladado al desarrollo inicial del proceso. Los sindicatos han señalado que, tras la constitución de la mesa negociadora, la empresa no habría aportado más información verbal adicional. La próxima reunión está prevista para el jueves 14 ante la Conselleria de Trabajo, en un contexto de tensión entre ambas partes.
Además, las mismas fuentes sindicales han iniciado un proceso de reclamación para oponerse al arranque del plazo de 30 días. Sostienen que no se les habría trasladado correctamente la información relativa al periodo de consultas previo de la empresa a nivel europeo. A su juicio, esa falta de comunicación afecta a su capacidad de defensa y al ejercicio de la libertad sindical.
¿Qué puede cambiar ahora? La negociación deberá aclarar si el expediente mantiene el alcance inicial, si se introducen medidas alternativas o si las condiciones para los empleados afectados se modifican durante el periodo de consultas.
El ajuste en Cataluña se integra en una reestructuración europea de Nissan
El ERE en Cataluña no llega de forma aislada. La medida se enmarca en un plan más amplio de Nissan en Europa, donde la compañía japonesa prevé recortar alrededor de 900 empleos, una cifra equivalente a cerca del 10% de su plantilla europea, incluida España.
Ese ajuste forma parte de una estrategia global de reestructuración con la que el fabricante busca mejorar la eficiencia y competitividad de la marca en el mercado europeo, según trasladó la propia compañía en un comunicado previamente. Dentro de ese plan también se contempla una modificación del modelo de distribución en los países nórdicos, donde Nissan plantea vender sus vehículos a través de importadores.
La compañía afronta así una nueva fase de reorganización en el continente. En el caso español, el foco está puesto en las actividades de Barcelona y en la negociación que se abre con los representantes de los trabajadores.
Ávila y Cantabria quedan fuera del expediente
Nissan ya había precisado que el impacto en España se limita a las actividades de Barcelona. Según las mismas fuentes, las plantas de Ávila y Cantabria no forman parte de este plan, por lo que el expediente comunicado ahora se circunscribe a los tres centros catalanes mencionados.
La negociación será decisiva para concretar el alcance final del ajuste.Sobre la mesa estarán el número definitivo de trabajadores afectados, las condiciones de salida o posibles alternativas que puedan plantearse durante el proceso.
Por ahora, Nissan quiere aplicar un ERE sobre 211 empleados en Cataluña, mientras los sindicatos rechazan la medida y cuestionan tanto su justificación como la forma en la que se ha iniciado el periodo de consultas.El desenlace se conocerá previsiblemente a principios de junio, cuando finalice el margen de negociación abierto entre la empresa y la representación de la plantilla.
