España supera el 1,5% del PIB en I+D, alcanza 5.000 startups y dispara su economía digital al 26%

España gana velocidad en innovación. Los últimos datos sitúan al país por encima del 1,5% del PIB en inversión en I+D, una cifra que ronda los 24.000 millones de euros, mientras el ecosistema emprendedor ya suma 5.000 startups activas. El balance, recogido en el Informe Innovación España 2026, dibuja una economía que refuerza posiciones en tecnología, ciencia y atracción de capital.

En un contexto internacional donde talento, patentes y capacidad tecnológica marcan diferencias, elevar el esfuerzo investigador se ha convertido en una cuestión estratégica. España avanza, aunque todavía mantiene distancia respecto al objetivo del 3% del PIB en I+D para 2030.

El informe añade otro dato relevante: cada euro invertido en investigación, desarrollo e innovación puede generar un retorno estimado de entre 1,6 y 3 euros. Traducido a la economía real, significa más productividad, nuevas empresas y sectores con mayor valor añadido.

El ecosistema startup español alcanza nueva escala

Uno de los indicadores más visibles del cambio es el crecimiento del emprendimiento tecnológico. España cuenta ya con más de 5.000 startups operativas, y cerca de 800 desarrollan actividad industrial.

Esto refleja una evolución importante. Hace unos años, buena parte del foco estaba en aplicaciones digitales o modelos puramente online. Ahora también ganan terreno proyectos ligados a industria avanzada, salud, energía, movilidad o automatización. A este tejido se suma una infraestructura de apoyo cada vez más amplia:

  • Más de 100 centros tecnológicos activos.
  • Capacidad para impulsar hasta 20.000 proyectos anuales de innovación.
  • Cerca de 12.000 empresas españolas con estrategias de I+D en marcha.

El resultado es una red más madura, donde universidad, empresa y emprendimiento empiezan a conectar con mayor intensidad.

España también crece en ciencia y talento

La capacidad innovadora no depende solo de inversión privada o creación de startups. También necesita base científica. En ese terreno, España genera alrededor del 3% de la producción científica mundial, una cuota significativa dentro del sistema internacional de conocimiento.

Este dato importa por una razón: donde hay ciencia, suele aparecer talento especializado. Y donde hay talento, llegan empresas que buscan desarrollar tecnología, abrir centros de investigación o captar perfiles cualificados. ¿Puede una economía competir hoy sin ese factor? Cada vez menos.

Más de 30.000 millones en inversión extranjera directa

La innovación también se mide por la confianza exterior. En 2025, España recibió 30.764 millones de euros en inversión extranjera directa, encadenando así cuatro años consecutivos por encima de los 30.000 millones.

El volumen acumulado ya supera los 600.000 millones de euros, equivalente a más del 40% del PIB, con impacto en más de dos millones de empleos. Para los responsables del informe, este atractivo responde a varios elementos:

  • Infraestructuras consolidadas.
  • Capacidad técnica y empresarial.
  • Posición geográfica estratégica.
  • Conexión con Europa y Latinoamérica.

Aun así, el documento señala áreas pendientes como la simplificación administrativa, la mejora regulatoria y una mayor competitividad fiscal.

La economía digital ya pesa el 26% del PIB

Otro cambio profundo aparece en el entorno digital. Según el informe, la economía digital en España ya representa el 26% del PIB, con un valor estimado de 414.000 millones de euros.

Esto incluye actividades vinculadas a comercio electrónico, software, telecomunicaciones, plataformas digitales, servicios tecnológicos y nuevos modelos de negocio conectados. Se trata de una capa que transforma al resto de la economía. Desde el turismo hasta la banca, pasando por logística, industria o salud, la digitalización ya forma parte del crecimiento empresarial.

Datos que cambian el relato económico

Durante la presentación del estudio, representantes institucionales y empresariales defendieron una lectura basada en cifras objetivas. El mensaje apunta a una economía con capacidad para atraer inversión, al tiempo que refuerza su base de talento y gana peso en tecnología. 

España todavía afronta retos relevantes. Pero los números muestran avances concretos: más gasto en I+D, miles de startups, fuerte peso de la economía digital y entrada sostenida de capital internacional. En plena carrera global por liderar la próxima ola tecnológica, España intenta consolidar una posición cada vez más competitiva. Y esta vez lo hace con datos sobre la mesa.

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