Microsoft estudia despedir a 16.000 empleados en EEUU mientras dispara su inversión en inteligencia artificial 

Microsoft estudia un ajuste de plantilla en Estados Unidos que podría convertirse en el mayor proceso de salidas laborales de su historia. La compañía analiza un programa voluntario dirigido a empleados con rango de director sénior o inferior, aplicando un criterio interno que combina edad y años de permanencia en la empresa.

Según la información publicada, la propuesta afectaría a trabajadores cuya suma entre edad y antigüedad supere los 70 puntos. Si el plan se ejecuta en su totalidad, alcanzaría cerca del 7% de la plantilla de Microsoft en Estados Unidos, una dimensión poco habitual incluso para una de las mayores tecnológicas del mundo.

Las previsiones sitúan el impacto potencial en torno a 16.000 puestos de trabajo. Sería la primera vez que la empresa impulsa un programa voluntario de esta escala, en un momento en el que las grandes corporaciones tecnológicas revisan estructuras, recortan costes y priorizan nuevas áreas de crecimiento.

El coste de competir en la era de la IA

El posible ajuste llega mientras Microsoft mantiene una ofensiva clara en inteligencia artificial. La compañía lleva meses destinando grandes recursos a infraestructura digital, especialmente a centros de datos, fundamentales para entrenar modelos avanzados, ampliar servicios en la nube y responder a la creciente demanda empresarial.

Construir esta base tecnológica exige inversiones multimillonarias. Un solo centro de datos puede requerir enormes gastos en servidores, energía y refrigeración. Por eso, muchas empresas del sector buscan compensar ese esfuerzo con estructuras más ligeras en otras divisiones.

El gran reto es cómo seguir creciendo sin deteriorar los márgenes. Esa tensión entre expansión e ingresos se ha convertido en una de las principales preocupaciones de Wall Street.

Tras conocerse la noticia, las acciones de Microsoft llegaron a registrar una caída cercana al 3% en bolsa, reflejando la sensibilidad de los inversores ante cualquier movimiento relacionado con rentabilidad futura y costes laborales.

No es un caso aislado en Silicon Valley

Microsoft no sería la única gran tecnológica inmersa en esta dinámica. En los últimos meses, varias multinacionales han ejecutado recortes de empleo para ganar eficiencia y redirigir recursos hacia negocios considerados prioritarios. Entre los ajustes más destacados figuran:

  • Oracle, con 30.000 despidos.
  • Amazon, con procesos de 16.000 y 14.000 empleados en distintas etapas.
  • Intel, con 22.000 salidas.
  • Dell, con 11.000 puestos eliminados.
  • Meta, con 8.000 recortes recientes.

La tendencia es que incluso compañías con ingresos millonarios están rediseñando sus plantillas para adaptarse a una nueva fase del mercado tecnológico.

El nuevo mapa del empleo tecnológico

La expansión de la inteligencia artificial no solo está transformando productos y servicios. También está cambiando el mercado laboral. Mientras aumentan las oportunidades en perfiles especializados en datos, automatización, ciberseguridad, nube o aprendizaje automático, otros departamentos tradicionales afrontan más presión.

Esto significa que no siempre desaparece empleo neto, pero sí cambia su distribución. Un ingeniero de infraestructura para IA puede ganar protagonismo mientras áreas administrativas o funciones duplicadas pierden peso.

El posible movimiento de Microsoft confirma una señal que ya recorre todo el sector: las grandes tecnológicas están reorganizando sus plantillas para financiar la siguiente etapa de crecimiento. La batalla por liderar la inteligencia artificial no solo se libra en los laboratorios. También se decide en los presupuestos, en las contrataciones y en la forma de repartir cada euro invertido.

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