Methinks Software ha anunciado el lanzamiento de Neuro-rescate, un proyecto que busca mejorar la detección y el tratamiento de patologías neurológicas graves en servicios de urgencias no especializados. La iniciativa contará con 2,19 millones de euros de financiación de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), dentro del programa de Colaboración Público-Privada 2024.
El proyecto parte de una idea muy concreta: aprovechar mejor una prueba que ya forma parte de la rutina hospitalaria. Neuro-rescate utilizará inteligencia artificial y telemedicina para analizar TAC craneales sin contraste y ayudar a identificar antes patologías que, en muchos casos, pueden pasar desapercibidas en un primer momento. Entre ellas figuran aneurismas intracraneales, oclusiones vasculares, hemorragias cerebrales y otras alteraciones neurológicas que requieren una intervención rápida.
La propuesta se desarrollará a través de un consorcio formado por Methinks AI, Fundación Vithas, Fundació Món Clínic y Atrys. El objetivo común es reforzar la capacidad de los servicios de urgencias generales para detectar de forma temprana casos potencialmente graves y derivarlos con más rapidez hacia circuitos especializados. En este tipo de situaciones, ganar minutos puede marcar una diferencia real en el pronóstico del paciente.
Aprovechar mejor el TAC más habitual en urgencias
Uno de los puntos fuertes del proyecto está en el uso del TAC craneal sin contraste, una prueba muy extendida en los servicios de urgencias. Es rápida, está disponible en muchos hospitales y forma parte de la práctica habitual cuando se sospecha un problema neurológico. La novedad aquí no está en la prueba en sí, sino en la capa de análisis que se le añade.
Los algoritmos desarrollados por Methinks AI permitirán revisar automáticamente esas imágenes e identificar hallazgos sospechosos que podrían requerir atención urgente. La idea es convertir una exploración ya implantada en un sistema de cribado más preciso y útil para hospitales que no cuentan con neurólogos o radiólogos especializados de forma permanente.
Ese enfoque tiene una ventaja evidente. En lugar de depender solo de la lectura inicial en entornos con menos recursos, el sistema añade una segunda ayuda automatizada que puede llamar la atención sobre signos sutiles. Un pequeño indicio en una imagen que a simple vista puede no parecer concluyente puede activar una revisión más rápida y un circuito asistencial mejor coordinado.
Methinks AI ya cuenta con experiencia en este terreno. La compañía trabaja en análisis de imagen neurológica basado en inteligencia artificial y dispone de tecnología con marcado CE ya desplegada en entornos clínicos, especialmente en el ámbito de la atención al ictus agudo.
IA, soporte remoto e integración clínica
El proyecto no se limita al análisis automatizado de imágenes. Neuro-rescate combinará inteligencia artificial, telemedicina e integración clínica para que la detección se traduzca en decisiones útiles dentro del hospital. Esa parte es clave, porque una alerta sin un circuito asistencial claro sirve de poco.
La plataforma está pensada para ayudar a médicos generalistas en entornos no especializados, facilitando la identificación inicial de anomalías neurológicas graves a partir de TAC sin contraste. Después, esa información podrá completarse con el apoyo remoto de especialistas.
Ahí entra en juego la infraestructura de Atrys. El sistema permitirá que radiólogos y neurólogos den soporte a distancia tanto en la interpretación de las imágenes como en la valoración clínica, incluida la escala NIHSS, utilizada de forma habitual para medir la gravedad de un ictus. En la práctica, esto puede ser especialmente útil en hospitales sin cobertura neurológica las 24 horas.
La herramienta se integrará en los circuitos asistenciales ya existentes, con la idea de favorecer una comunicación más estructurada entre profesionales y reducir el tiempo hasta el tratamiento. Cuando un paciente llega a urgencias con síntomas neurológicos, cada paso cuenta: la prueba, la interpretación, la validación del hallazgo y la derivación.
Primeros despliegues y validación hasta 2028
El grupo Vithas ya ha empezado a implantar esta solución en cuatro de sus 22 hospitales, un primer despliegue que servirá para evaluar su funcionamiento en condiciones reales.
La validación clínica también contará con la participación de Fundación Vithas y Fundació Món Clínic, mientras que la integración tecnológica se apoyará en la infraestructura de telemedicina de Atrys. Los resultados finales del proyecto están previstos para la segunda mitad de 2028.
El reto sigue siendo detectar antes
Uno de los principales problemas en neurología sigue siendo la detección precoz. Patologías como los aneurismas intracraneales a menudo no se identifican hasta que ya se ha producido una complicación grave, lo que reduce las opciones de prevención y empeora el pronóstico.
Con este planteamiento, Neuro-rescate aspira a extender capacidades de evaluación avanzada más allá de los grandes centros especializados. El impacto potencial es doble: mejorar el acceso a un diagnóstico neurológico de calidad y hacer más eficiente el sistema sanitario al apoyarse en experiencia remota y en una menor dependencia de especialistas presenciales en cada centro.
La ambición del proyecto es clara: detectar antes, coordinar mejor y tratar más rápido. En un ámbito como la neurología de urgencias, esa combinación puede traducirse en menos secuelas, más opciones terapéuticas y una atención más homogénea entre hospitales con recursos muy distintos.
