Mariona Figueras, Anna Martín, Marcel Rovira y Lucas Vicen son cuatro estudiantes de Elisava que decidieron que su proyecto no podía quedarse como un simple trabajo universitario. Y así nació Atom H2, una ‘startup’ impulsada por estos jóvenes ingenieros que apostaron por llevar su idea al mundo real. En una entrevista de Jordi Grífol publicada por el Diario de Ibiza, el equipo explica cómo todo comenzó en plena etapa universitaria, con reuniones semanales y con la intención de desarrollar algo que tuviera impacto más allá de las aulas.
Ese esfuerzo ha empezado a dar resultados. Atom H2 ha sido reconocida en los Premios EmprendeXXI en Catalunya como una de las empresas emergentes con mayor proyección. Este reconocimiento les abrirá nuevas oportunidades para crecer.
Energía verde para momentos críticos
Lo que hace Atom H2 es buscar una forma más limpia de tener electricidad cuando más se necesita. Hoy en día, en muchos lugares como las torres de telecomunicaciones, se sigue usando generadores diésel cuando hay cortes de luz o emergencias. Como sigue siendo una opción poco sostenible, ellos han pensado en otra manera de hacerlo. Aprovechan la energía del sol y, cuando sobra, la guardan transformándola en hidrógeno. Ese hidrógeno se almacena de forma segura y queda ahí hasta que hace falta usarlo.
Cuando se necesita, ese hidrógeno se transforma de nuevo en electricidad. Así consiguen tener recursos sin depender del diésel, de una forma más limpia y sin depender tanto de suministros externos.
La idea nace de un problema real y es que todavía hay muchas instalaciones importantes que funcionan con sistemas antiguos. Atom H2 ha visto ahí una oportunidad para hacer las cosas de otra forma, más respetuosa con el entorno y más pensada para el futuro.
Crecer, adaptarse y mirar al futuro
El desarrollo del proyecto no ha estado exento de dificultades. Uno de los principales retos fue encontrar el sector adecuado donde aplicar su tecnología. Tras analizar distintas opciones, el equipo detectó que las telecomunicaciones necesitaban urgentemente soluciones más limpias, lo que marcó el rumbo definitivo de la empresa.
Actualmente, Atom H2 se encuentra en fase de crecimiento. Está trabajando en sus primeras implementaciones con clientes como Cellnex y busca financiación para ampliar su capacidad. Además, su participación en programas internacionales de innovación refuerza su presencia más allá de España.
Atom H2 es un ejemplo de que las ideas que nacen en la universidad pueden llegar lejos. Son un equipo joven, todavía al inicio de su camino, pero han sabido moverse y adaptarse sobre la marcha. Han ido aprendiendo poco a poco, cambiando cosas cuando hacía falta y escuchando lo que pedía el mercado. Esa forma de trabajar, más flexible y abierta, es lo que les ha permitido seguir adelante.

