OpenAI ha decidido cerrar Sora, su aplicación para crear vídeos con inteligencia artificial. La empresa lo ha anunciado mediante un post en X. Esta aplicación llevaba solo unos meses en marcha y había generado bastante interés al principio, sobre todo porque permitía hacer vídeos realistas a partir de un simple texto.
Sora partía de la idea de ser una especie de red social donde los usuarios podían crear y ver vídeos generados por IA. Durante las primeras semanas despertó mucho interés y mucha gente la probó. Pero con el paso de los meses, el uso fue bajando y no terminó de enganchar. Sin dar demasiadas explicaciones, la empresa ha optado por apagarla.
Vídeos hiperrealistas que generaron inquietud
Uno de los grandes problemas de Sora fue lo creíbles que eran algunos vídeos. Había casos en los que costaba saber si lo que estabas viendo era real o no. Eso empezó a preocupar a mucha gente al no saber dónde estaba el límite.
Por ejemplo, algunos usuarios creaban vídeos usando la imagen de personas reales sin permiso. Incluso aparecieron contenidos con personajes famosos o protegidos por derechos, algo que podía traer complicaciones legales a la empresa. Todo esto hizo que la app se volviera un sitio polémico. No era solo una herramienta para crear vídeos, también abría la puerta a deep fakes y mal uso en general.
OpenAI cambia de rumbo
El cierre de Sora implica por lo tanto que OpenAI rompa su acuerdo con Disney, que estaba relacionado con el uso de contenidos en esta plataforma. Todo apunta a que la empresa quiere centrarse en otros proyectos. Está apostando más por desarrollar inteligencia artificial que sirva para tareas prácticas, como ayudar en trabajos del día a día o avanzar en el campo de la robótica.
Aunque la aplicación desaparezca, la tecnología que usa seguirá seguramente aplicada a otras funciones o aplicaciones dentro de la empresa. Ahora deja de estar en una app abierta al público, como era el caso de Sora.
Del corto recorrido de Sora podemos sacar dos conclusiones: que la inteligencia artificial tiene mucho potencial, pero también muchos desafíos que todavía no sabemos cómo resolver.

