ElevenLabs ha abierto un marketplace de voces generadas por IA que permite a marcas y productoras licenciar réplicas de figuras célebres. El movimiento llega en pleno choque en la industria: mientras algunas compañías exploran nuevas vías de negocio con estas tecnologías, una parte influyente de Hollywood mantiene una resistencia firme.
Un catálogo de 28 voces y un sistema de permisos estrictos
El Iconic Voice Marketplace conecta a empresas con las personas o entidades que poseen los derechos de cada voz. Funciona como intermediario: tramita las licencias y produce las voces mediante clonación o reconstrucción a partir de archivos históricos. ElevenLabs insiste en que solo pueden participar talento verificado y titulares de propiedad intelectual que hayan autorizado el uso de su voz, un filtro pensado para asegurar consentimiento y compensación.
El catálogo inicial reúne 28 voces. Incluye perfiles históricos como Mark Twain, Judy Garland, Alan Turing o Rock Hudson, junto a figuras actuales como Michael Caine.
Caine y McConaughey, los aliados visibles de la compañía
La empresa anunció acuerdos con Michael Caine y Matthew McConaughey. En el caso de McConaughey —inversor temprano de ElevenLabs— su voz se utilizará para lanzar una versión en español de su boletín Lyrics of Livin’. Caine, por su parte, incorpora su voz al marketplace para usos comerciales como audiolibros y campañas publicitarias.
La compañía también empleó su tecnología para producir una versión en audiolibro de las memorias de Melania Trump, generada a partir de una réplica sintética de su voz.
Hollywood levanta un muro de rechazo
La expansión de estas herramientas convive con un rechazo creciente en el sector audiovisual. Guillermo del Toro ha mostrado oposición directa a la IA generativa en cine. Emma Thompson expresó incomodidad con asistentes que reescriben guiones, mientras que Robert Downey Jr. avisó de que podría tomar medidas legales si se crean réplicas de personajes sin permiso. Nicolas Cage llegó a describir la tecnología como una amenaza para actores jóvenes.
El malestar también se nota en el doblaje. En Francia, Boris Rehlinger, habitual voz de Ben Affleck o Joaquin Phoenix, lidera el movimiento TouchePasMaVF para defender el trabajo humano frente a posibles sustituciones automatizadas.
Estas tensiones no son nuevas. El SAG-AFTRA protagonizó en 2023 una huelga de 118 días centrada en fijar límites al uso de IA. Y en 2024, profesionales del videojuego pactaron un acuerdo que exige consentimiento explícito y verificaciones criptográficas antes de utilizar actuaciones generadas artificialmente.
La expansión comercial no se frena
El marketplace refuerza la estrategia de ElevenLabs: ordenar la explotación comercial de voces sintéticas y escalar acuerdos con talento contemporáneo mientras reconstruye voces históricas a partir de archivo. La compañía cuenta con apoyo de fondos como a16z e ICONIQ.
La industria audiovisual sigue dividida. Para algunas figuras, estas herramientas abren posibilidades en nuevos formatos e idiomas. Para otras, la reproducción sintética de voces puede erosionar su control creativo y profesional. ¿Puede una voz seguir siendo “propia” cuando existe una copia que no se cansa nunca? El debate, a la vista del ritmo de adopción, no hará más que intensificarse.