Tras sólo 24 horas después del lanzamiento de Atlas, el nuevo navegador de OpenAI, se confirma que corre sobre Chromium, utiliza resultados de Google y ya genera debate sobre privacidad e independencia tecnológica.
OpenAI ha presentado su nuevo navegador Atlas, una apuesta para competir con los gigantes del sector. Se trata de un navegador web potenciado por IA que busca desafiar el dominio de Google Chrome. Pero tras su lanzamiento, han surgido detalles técnicos que abren un nuevo debate: ¿hasta qué punto es realmente independiente del ecosistema de Google?
Chromium: el motor que lo mueve (y la polémica que despierta)
Desde su llegada, se ha confirmado que Atlas está construido sobre Chromium, el motor de código abierto que también usan Chrome, Edge y otros navegadores. Este detalle, omitido en la presentación oficial, ha levantado críticas entre analistas tecnológicos.
Utilizar Chromium garantiza compatibilidad con extensiones y estándares web, pero también limita la autonomía del proyecto. En la práctica, OpenAI comparte parte de la misma infraestructura que los navegadores de Google y Microsoft, lo que cuestiona cuánto de Atlas es realmente nuevo.
Además, varios medios apuntan a que el navegador utiliza los resultados de búsqueda de Google para alimentar su sistema de respuestas, aunque OpenAI no lo haya confirmado públicamente.
Privacidad bajo la lupa
Otro foco de controversia es la privacidad. Según The Washington Post, Atlas almacena “memorias” del historial de navegación y del contenido consultado para ofrecer respuestas y sugerencias más precisas. El objetivo es mejorar la experiencia del usuario, pero la práctica plantea preguntas: ¿qué datos recopila exactamente OpenAI y hasta qué punto los usuarios pueden controlarlos?
Aunque la compañía insiste en que el sistema incluye nuevas opciones de control y borrado de datos, las dudas persisten. Las autoridades regulatorias europeas y estadounidenses han advertido en los últimos meses sobre los riesgos de los asistentes que procesan información personal de manera contextual.
Por si esto fuera poco, son varias las personas que han podido comprobar que el navegador se hace pasar por Google al visitar las webs.
Un nuevo jugador en la guerra de los navegadores
Con Atlas, OpenAI entra de lleno en el mercado de los navegadores impulsados por inteligencia artificial, un espacio en el que también compiten Microsoft Edge (con Copilot) y Google Chrome (con Gemini).
El debut de Atlas marca un paso decisivo para OpenAI en su intento por controlar la experiencia completa de navegación con IA. Pero la dependencia de Chromium y su posible vínculo con la infraestructura de Google generan un dilema: ¿estamos ante un nuevo navegador o una evolución del mismo ecosistema con otro nombre?
