Tras meses de espera, Google ha activado el Modo IA en España, un paso clave en la evolución de su buscador. Esta actualización —conocida internacionalmente como AI Mode— se lanza junto a su expansión a 50 nuevos territorios y 36 idiomas, lo que amplía su alcance a más de 200 países y regiones.
Con esta nueva función, los usuarios españoles pueden realizar búsquedas asistidas por inteligencia artificial capaces de entender consultas más complejas, ofrecer respuestas detalladas y mantener un diálogo continuo con la información. El Modo IA está disponible tanto en la versión web como en la app móvil, y se activa al hacer clic en el nuevo botón que aparece junto a los resultados.
De la búsqueda simple al razonamiento complejo
El Modo IA cambia la forma de preguntar. Según datos de Google, las consultas con esta nueva experiencia son dos o tres veces más largas que las tradicionales, lo que sugiere un uso más conversacional.
A diferencia de la búsqueda clásica, el sistema divide la pregunta en subtemas, realiza varias búsquedas simultáneas y combina los resultados en una respuesta coherente. Un ejemplo práctico:
- “Haz una tabla comparando los métodos de preparación de café según sabor, facilidad de uso y equipo necesario.”
- “¿Y cuál es el grosor ideal del grano para cada método?”
Estas repreguntas encadenadas son posibles gracias a los modelos Gemini, la tecnología de IA que impulsa la nueva experiencia del buscador.
Una búsqueda más multimodal y natural
El Modo IA no se limita al texto. Los usuarios pueden escribir, hablar o subir imágenes para realizar una búsqueda. Por ejemplo, basta con fotografiar un mueble para encontrar modelos similares o pedir ideas de decoración.
Google afirma que esta multimodalidad permitirá profundizar en la información, planificar proyectos o resolver dudas complejas con mayor contexto y menos pasos.
Calidad, transparencia y verificación
El buscador mantiene sus sistemas de clasificación tradicionales, pero añade mecanismos de control para asegurar la fiabilidad de las respuestas generadas. Si la IA no tiene suficiente certeza, el sistema muestra resultados web convencionales.
De esta forma, Google intenta equilibrar la automatización con la verificación humana, reforzando la trazabilidad de las fuentes.
El objetivo de Google con estos cambios y, sobre todo, la velocidad con los que los está implementando es el de no perder cuota de mercado respecto a ChatGPT. El modelo de OpenAI lleva un ritmo muy alto de presentación de novedades y Google no se puede quedar atrás.
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