La inteligencia artificial aplicada a la educación sigue ganando terreno en colegios, centros de formación y plataformas académicas. En ese escenario se encuentra la startup catalana Mathew, especializada en herramientas de IA para docentes y alumnos, que ha conseguido una ronda seed de 1,2 millones de euros con la participación de Encomenda, Decelera y varios business angels.
La operación, cerrada en abril, llega en una fase de expansión para la compañía. Mathew, con Alan Fusté como CEO, ya trabaja con más de cien centros educativos y busca reforzar su posición en España, al mismo tiempo que avanza en mercados internacionales como México y Europa.
Una edtech fundada en 2023 con ambición de crecer
Mathew inició su actividad en 2023. Desde entonces, ha ido ampliando su plataforma para responder a necesidades concretas del aula, no solo a tareas generales vinculadas con la IA. Su objetivo para 2026 es claro: facturar al menos tres veces más que en 2025, ejercicio en el que ya triplicó sus ingresos respecto a su primer año.
Ese crecimiento se apoya en la evolución del producto. La plataforma permite crear recursos educativos, evaluar exámenes y hacer seguimiento personalizado del progreso de los estudiantes. Es decir, busca cubrir varias fases del proceso educativo desde un mismo entorno.
Durante mayo, la startup ha incorporado nuevas mejoras que, según la información facilitada por la compañía, suponen una versión renovada frente a la plataforma original. Para una edtech, este punto es importante. Los centros educativos no buscan solo “usar IA”, sino herramientas que encajen en la rutina de profesores y alumnos sin añadir más complejidad.
Encomenda vuelve a apostar por Mathew y Decelera entra en la ronda
La ronda cuenta con el respaldo de Encomenda, que ya había invertido en Mathew en 2024 a través de su fondo Encomenda Seed II. En esta nueva operación se suma Decelera, además de distintos business angels.
El capital permitirá a la compañía acelerar su desarrollo, reforzar su equipo y ampliar su capacidad comercial. La prioridad pasa por consolidar el negocio en España, pero también por ganar presencia en mercados donde la startup ya ha empezado a abrir camino.
Mathew tiene presencia en centros educativos de España, Andorra, Colombia y México. Aunque la compañía contempla seguir avanzando en otros países de Latinoamérica, su foco actual está especialmente puesto en México y en diferentes mercados europeos.
México se convierte en una pieza clave de la expansión
Uno de los movimientos más relevantes de Mathew este año está en México. La compañía ha cerrado un acuerdo con el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior, Ceneval, el principal operador de evaluación de exámenes y pruebas de nivel de Latinoamérica.
Este acuerdo encaja directamente con una de las áreas principales de la plataforma: la evaluación. Mathew no se limita a generar contenidos educativos, sino que también desarrolla soluciones para corregir exámenes, analizar resultados y acompañar la evolución académica.
Para la startup, México puede convertirse en una vía de entrada estratégica. El país representa un mercado educativo amplio y con necesidades crecientes de digitalización. ¿Puede una herramienta de IA mejorar el trabajo diario de evaluación sin sustituir el criterio docente? Esa es una de las preguntas que marcará la adopción de este tipo de soluciones.
IA para tareas reales dentro del aula
La propuesta de Mathew se dirige tanto a profesores como a estudiantes. Su tecnología busca resolver tareas concretas: preparar materiales, revisar pruebas, detectar avances y facilitar un seguimiento más ajustado de cada alumno.
El valor de la plataforma está en agrupar varias funciones en un mismo servicio. Para un centro educativo, esto puede reducir la dependencia de herramientas separadas y facilitar una gestión más ordenada de los procesos vinculados a la enseñanza.
La compañía también ha abierto una línea de colaboración con Macmillan. Ambas trabajan en Órbitum, un proyecto orientado a la Formación Profesional en el que Macmillan aporta su experiencia en contenidos y Mathew su capacidad tecnológica.
Una ronda para competir en el mercado edtech
La captación de 1,2 millones de euros llega en un momento en el que la IA educativa empieza a pasar de la promesa al uso práctico. Mathew quiere posicionarse en ese espacio con una plataforma que ya opera en cuatro países y que combina generación de contenidos, evaluación y seguimiento académico.
El reto ahora será transformar esa tracción inicial en crecimiento sostenido. La startup ya tiene un objetivo marcado para 2026: triplicar como mínimo su facturación respecto a 2025. Para conseguirlo, la expansión internacional, el refuerzo en España y alianzas como la de Macmillan serán claves en su siguiente etapa.
